La freidora de aire empieza a ganar terreno en todo el mundo y se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible en más de millones de hogares. Las promesas y las expectativas de este aparato no dejan de crecer, pero un médico ha acabado con algunos de los mitos.
Las air fryer se están imponiendo gracias a su facilidad de uso, la rapidez en la preparación de los alimentos y la reducción en el consumo de aceite. Manuel Viso, ha destacado lo bueno y lo malo de este pequeño electrodoméstico, advierte que no consigue ningún milagro.
El secreto detrás de las freidoras de aire
El doctor Manuel Viso ha publicado un vídeo en su cuenta de TikTok (@manuelvisathedoc) desmintiendo los mitos detrás de las populares air fryer: “No es magia negra, la clave está en lo que metemos dentro”, aclara al inicio de la publicación.
Este electrodoméstico permite cocinar prácticamente cualquier alimento con menos grasa, desde pescado o patatas fritas hasta dulces como galletas o bizcochos. Las freidoras de aire son beneficiosas en términos de calorías, pero todo un peligro si no se utilizan adecuadamente.
“Al cocinar sin tanto aceite se reducen las calorías y, al mismo tiempo, se consigue una menor formación de acrilamidas, las sustancias que se generan cuando alimentos con almidón se someten a altas temperaturas”, ha aclarado el doctor.
El problema aparece cuanto más dorados quedan estos alimentos, se va a producir más acrilamida. Manuel Viso recomienda controlar la temperatura y no quemar en exceso los productos.
No todos los alimentos son sanos en la freidora de aire
El médico ha dejado claro en el vídeo de TikTok que no todo lo que cocinamos en una air fryer se convierte en saludable por arte de magia. La freidora de aire no consigue que cualquier plato que se cocine sea sano simplemente eliminando el aceite.
“Si metes croquetas, sanjacobos o nuggets ultraprocesados, la freidora de aire no convierte la basura en brócoli”, ha comentado. La freidora de aire ayuda a reducir la carga calórica de los alimentos al eliminar el aceite, con nada menos que 135 calorías por una cucharada de AOVE, pero no es mágica.
Los expertos recomiendan no superar los 170 grados y evitar que la comida llegue a quemarse durante el cocinado. Otro truco para reducir hasta en un 30% la formación de acrilamidas es remojar las patatas en agua durante 20 minutos antes de cocinarlas, esto conseguirá que no se quemen con tanta facilidad.
“Elige fresco, nada de ultraprocesados. Siempre verduras, pescado o pollo, ahí sí que hay diferencia. La clave no está tanto en la freidora sino en lo que metes”, ha advertido Viso en la red social.
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Etiquetas: Alimentación, Salud




