Montellano, en Puerto Plata, se ha levantado en medio de la desolación tras unos aguaceros que, ¡qué ‘vaina’!, han dejado a la comunidad patas arriba. Las intensas lluvias provocaron la crecida desmedida de los ríos Yásica y Camú, y la gente amaneció este domingo sacando lodo y tratando de salvar lo poco que quedaba de sus ajuares. La resiliencia dominicana, esa que nos hace tirar pa’lante siempre, se hizo sentir de una vez, con vecinos ayudándose mutuamente en esta desgracia que ha golpeado duro a nuestro pueblo.
Este evento, que muchos describen como inusual, trae a la memoria la vulnerabilidad de nuestras comunidades frente a los fenómenos atmosféricos. Históricamente, Puerto Plata, con su geografía de montañas y ríos que desembocan rápido, ha sido propensa a crecidas. La vaguada que azotó el país no solo trajo un viaje de agua, sino que también evidenció la necesidad de infraestructuras más robustas y planes de contingencia más efectivos. Es un llamado de atención para que no nos coja la noche, como dice el refrán, y estemos más que listos para lo que venga.
La situación de las familias es ‘jevi’. Sectores como El Camú, Los Ciruelos y El Tamarindo parecen sacados de una película de desastre. Doña María Grullón y otros afectados, con el agua al cuello, vieron cómo sus pertenencias se iban por la corriente o quedaban inservibles. La pérdida no es solo material; es un golpe a la esperanza y la estabilidad. Es en momentos así que uno ve el verdadero valor de la solidaridad de nuestro ‘tigueraje’, ese que siempre está ahí para tender la mano y aliviar un poco la carga ajena.
Por si fuera poco el desastre en las casas, un tramo del puente que conecta la zona con Puerto Plata y Santiago colapsó, cortando la comunicación y complicando aún más la vida. Este ‘bacano’ puente, según algunos comunitarios, ya tenía sus grietas y su estructura estaba comprometida por la extracción de materiales en sus proximidades, lo que posiblemente contribuyó a su derrumbe. La importancia de esta vía para el desarrollo económico local y la conectividad regional es vital, y su ausencia ahora mismo es un dolor de cabeza para muchos.
Ante este panorama, las autoridades, incluyendo al ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, se dieron una vuelta por el lugar para ver la magnitud del daño. Aunque el ministro no ofreció declaraciones, se está evaluando habilitar rutas alternas. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantiene alertas en varias provincias, no solo en Puerto Plata, sino también en Santiago, La Vega y Valverde, porque la cosa está lejos de terminar. Es crucial que la gente no se arriesgue y evite cruzar ríos crecidos; más vale prevenir que lamentar.
Indomet ha advertido que las condiciones atmosféricas seguirán inestables, con más aguaceros en el horizonte. Esto significa que la población debe mantenerse vigilante y seguir las recomendaciones del COE para evitar nuevas tragedias. La tarea de reconstrucción será larga y exigirá un compromiso serio de todos, desde el gobierno hasta cada ‘quisqueyano’ que pueda aportar su granito de arena para que Montellano y las demás zonas afectadas puedan levantarse con más fuerza. Necesitamos que esta ‘chercha’ de desastre se convierta en una historia de superación para el pueblo dominicano.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




