El ambiente estaba ‘de lo más bien’ en el Instituto Dermatológico Dominicano y Cirugía de Piel «Dr. Huberto Bogaert Díaz» (IDCP), que armó una ‘chercha’ bacana para celebrar una graduación muy especial. Justo en el año de su 60 aniversario, la institución entregó al país 18 nuevos especialistas: miembros de la LVI promoción de Dermatología y Venereología y la XXIX de Cirugía Dermatológica. Este festejo no es una vaina cualquiera, ya que el IDCP 60 Años después de su fundación, sigue consolidando su pilar fundamental: la formación de los profesionales que cuidan la piel de nuestra gente.
La historia del IDCP es ‘un viaje’ fascinante que arrancó en 1966, naciendo como el brazo fuerte del Patronato de Lucha contra la Lepra. En esos tiempos, la lepra no solo era una enfermedad, sino un estigma que marcaba a la gente con exclusión social. Con una visión ‘chula’, el Instituto combinó la atención médica con la enseñanza desde sus inicios. Un año después, en 1967, bajo el liderazgo del eminente doctor Huberto Bogaert Díaz, se estableció la primera residencia de Dermatología del país, sentando las bases de un modelo académico que ha sido clave en el desarrollo de esta especialidad en la República Dominicana.
Esta nueva camada de profesionales incluye 18 dermatólogos y venereólogos, y cinco cirujanos dermatológicos, que culminaron un proceso formativo ‘heavy’ y exigente. Su preparación fue una combinación potente de práctica clínica, investigación científica de ‘la buena’, entrenamiento especializado y una visión súper humanística de la medicina. Esto asegura que los nuevos egresados no solo tienen el conocimiento científico, sino también la sensibilidad para tratar a cada paciente como se merece.
El doctor Víctor Pou Soares, director general del IDCP, puso el acento en la responsabilidad continua que cada graduación implica para la institución. ‘Hoy no celebramos una graduación cualquiera. En el año de nuestro 60 aniversario, estos nuevos especialistas reciben una herencia que va mucho más allá del conocimiento científico. La dermatología que aprendieron en el Instituto también es docencia, investigación, compromiso con la comunidad y, por encima de todo, humanismo’, afirmó, exhortando a los graduandos a no olvidar esa ‘sensibilidad humana’ que le dio origen al instituto.
La doctora Emma Guzmán de Cruz, presidenta del Patronato de Lucha contra la Lepra, junto a la doctora Luisa González de Bogaert, directora adjunta y primera vicepresidenta, reafirmaron que la formación médica es la vaina esencial del legado del Instituto. Según ellas, el compromiso del IDCP se multiplica con cada médico que sale de sus aulas, llevando consigo no solo el conocimiento sino también la ética y la sensibilidad. ‘Hemos visto generaciones de dermatólogos salir de nuestras aulas y nuestros servicios para servir al país’, destacó la doctora Guzmán de Cruz.
Por su parte, la doctora Fernanda Nanita de Estévez, jefa de Enseñanza del IDCP, reconoció el ‘tigueraje’ y el esfuerzo que representa llegar hasta este punto. Resaltó el papel ‘bacano’ de los docentes en la formación de cada promoción, enfatizando que ‘Formar un especialista requiere años de estudio, práctica, disciplina y acompañamiento docente’. Su mensaje a los graduandos fue claro: ejercer una medicina basada en la ciencia, la actualización constante y el respeto hacia cada paciente.
Un momento ‘súper chulo’ del acto fue el discurso de orden pronunciado por el doctor Severo Mercedes Acosta, un ‘maestro de la medicina dominicana’ y reconocido cirujano plástico y reconstructivo. Con una trayectoria envidiable como docente y expresidente del Colegio Médico Dominicano, el doctor Mercedes Acosta compartió su vasta experiencia, inspirando a los nuevos profesionales con su legado de liderazgo en cirugía plástica, bioética y derecho médico.
En nombre de los graduandos, el doctor Juan Félix Fuentes Cruz, de la LVI promoción, dio las palabras de agradecimiento, destacando que no solo culminan una etapa de sacrificios, sino que asumen el compromiso de honrar su formación. La noche también fue de reconocimientos: el Premio Excelencia Académica Dr. Huberto Bogaert Díaz 2026 fue para la doctora Vanessa Massiel Taveras Ruffén, mientras que el Premio Coordinación Académica Dr. Rafael Isa Isa 2026 se lo llevaron la doctora Laura Cecilia Báez Pérez y la doctora Jenny Jacqueline Torres Espinal.
El programa académico del IDCP es una ‘conexión jevi’ con las principales escuelas de medicina del país, recibiendo cada año alrededor de 600 estudiantes en rotación. Además, la institución se la busca con intercambios internacionales para sus residentes de Dermatología, brindándoles una exposición académica y científica de primer nivel. Esto demuestra el compromiso del IDCP no solo con la formación local, sino también con la visión global de la dermatología.
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