La Jagua, en la siempre chula Jarabacoa, se vio envuelta en un ‘lío’ bien gordo la tarde de este martes, cuando el río que la abraza se desbordó sin pedir permiso, dejando todo bajo agua. Las intensas lluvias de los últimos días fueron el detonante para que este caudal, que a veces luce tan tranquilo, mostrara su furia, afectando viviendas y calles en un dos por tres. La gente de Jagua Jarabacoa no salía del asombro al ver cómo el agua sobrepasaba la estructura del puente, algo que ya venían temiendo.
Los residentes, con la ‘sangre en el ojo’, denuncian que esta vaina pudo haberse evitado. Aseguran que el puente, pieza clave en la infraestructura de la zona, arrastra un supuesto mal mantenimiento que no permite un flujo adecuado del agua. Dicen que es un ‘relajo’ de las autoridades locales, una clara falta de intervención preventiva que, según ellos, es ‘de lo más normal’ aquí cuando se trata de enfrentar la temporada de lluvias. ¿Dónde está el ‘tigueraje’ para anticipar estas tragedias?
Jarabacoa, conocida como ‘La Ciudad de la Eterna Primavera’, por su posición geográfica en el Cibao central y sus abundantes recursos hídricos, es también vulnerable a estos fenómenos. Las montañas que la rodean y la gran cantidad de ríos y arroyos la hacen propensa a desbordamientos cuando los aguaceros se ponen ‘pesados’. Es una realidad que, aunque embellece el paisaje, exige una atención constante en cuanto a la gestión de cuencas y la resiliencia urbana. Esta no es la primera vez que una comunidad en la región sufre los embates de la naturaleza con este ‘klk’ de las inundaciones.
La prevención, en casos como el de La Jagua, va más allá de un simple monitoreo. Implica una inversión seria en infraestructura, como el dragado de ríos, el reforzamiento de puentes y la creación de sistemas de alerta temprana que funcionen ‘de una vez’. Es ‘bacano’ disfrutar de los paisajes, pero es ‘chulo’ vivir seguro. La falta de planificación territorial y el crecimiento desordenado a orillas de los ríos son factores que complican aún más la situación, convirtiendo pequeños incidentes en grandes catástrofes.
La comunidad de La Jagua no solo exige ‘soluciones de papel’, sino acciones concretas que garanticen la seguridad de sus bienes y, más importante, la vida de su gente. Es un llamado a que el Gobierno y las instituciones pertinentes dejen el ‘coro’ y se pongan las pilas con proyectos a largo plazo que mitiguen los riesgos. No es solo reparar un puente, es repensar cómo vivimos y construimos en zonas de alto riesgo, una tarea que requiere de un ‘viaje de’ coordinación y compromiso.
Este suceso es un recordatorio amargo de que, a pesar de nuestra resiliencia y alegría, la naturaleza tiene su propia agenda, y si no la respetamos con una gestión adecuada, seguiremos sufriendo estos ‘líos’. Es hora de que el ‘tigueraje’ de las autoridades se ponga activo para asegurar que La Jagua no vuelva a pasar por este trago amargo.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



