¡Mi gente, pongan atención! Se acabó el relajo de los tribunales dispersos y el papeleo sin fin en Santo Domingo Este. Ayer fue un día histórico, ¡una vaina bacana de verdad! La Ciudad Judicial SDE quedó habilitada por completo, marcando un antes y un después para la administración de justicia en esta parte del país. Con la entrada en funcionamiento de la jurisdicción para Niños, Niñas y Adolescentes (NNA) y el Juzgado de Paz de la Primera Circunscripción, esta infraestructura ya opera en su totalidad, consolidándose como la vaina más grande y moderna que tenemos en el sistema judicial dominicano.
Esto no es poca cosa, ¿oíste? Esto dignifica los servicios y le da un respiro a un montón de gente que antes se pasaba un viaje de tiempo y hasta cogía una lucha buscando los tribunales por aquí y por allá. Ahora, con la Ciudad Judicial SDE a tope, todo está en un solo lugar, como debe ser, mejorando la eficiencia y la calidad de atención para el ciudadano de a pie.
La necesidad de una infraestructura como esta no es un invento de ahora. Por años, el sistema judicial dominicano, aunque lleno de gente que se faja día a día, ha operado con limitaciones estructurales. Hablamos de edificios viejos, falta de espacio, y una dispersión de juzgados que hacía la vida imposible a abogados y usuarios. Esta nueva Ciudad Judicial, más que un edificio, es un símbolo de modernización, un paso adelante para dejar atrás esas precariedades que a veces nos hacían sentir que la justicia era un laberinto sin salida. Es un proyecto jevi que nos pone al día.
Además de esta apertura importante, la jornada de ayer también marcó el inicio de los Encuentros Regionales 2026. Esta iniciativa es otro palo, porque busca un diálogo abierto y sincero con diferentes sectores de la sociedad. La idea es comunicar los avances, reconocer el trabajo de los diferentes actores y, de una vez, fortalecer alianzas estratégicas en todos los territorios de nuestra querida República Dominicana. ¡Esto es para que el pueblo sienta que la justicia es de todos y para todos!
El juez presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Henry Molina, que siempre está en el coro, soltó un discurso que vale oro. Él aseguró que la justicia no es solo asunto de jueces y abogados, y tiene toda la razón. A su juicio, la justicia es “la columna que sostiene la democracia, la paz social, la estabilidad y la seguridad jurídica que permite invertir, emprender y convivir”. Y es que, si no hay justicia firme, no hay inversión, no hay emprendimiento, no hay progreso para el tigueraje que se faja a diario para echar pa’lante.
Molina también puso énfasis en el Plan Justicia del Futuro 2034, una estrategia a diez años que traza una hoja de ruta clara para mejorar el sistema. La implementación de este plan, aseguró, debe construirse desde la realidad de cada rincón del país, con una comunicación activa con legisladores, autoridades municipales, empresarios y líderes comunitarios. Porque, asegún él, y con mucha lógica, si no se toma en cuenta la gente del patio, la vaina no camina.
Y hablando de modernidad, el magistrado destacó los avances en la transformación digital del sistema judicial, que es otro punto a favor que está de lo más bien. Nos informó que en materias Civil, Inmobiliaria, Laboral y Contencioso-administrativo, el 73% de los trámites en el Distrito Nacional ya son digitales. A nivel nacional, el promedio general ya va por un 56%, ¡lo cual es un buen paso para dejar el papel y la burocracia pesada atrás!
Pero no todo es color de rosa, mi gente. Hay desafíos, y Molina lo reconoció sin chercha. En materia penal, por ejemplo, solo un 27% de los trámites están digitalizados. Esta vaina se debe a la necesidad de fortalecer la interoperabilidad entre el Ministerio Público y la Defensa Pública. Es un punto que tenemos que mejorar, sin dudas, para que la justicia en todos los ámbitos esté a la altura de los tiempos.
En resumen, la plena operatividad de la Ciudad Judicial SDE y el inicio de los Encuentros Regionales son señales claras de que el Poder Judicial está metido de lleno en una dinámica de cambio y mejora continua. Es un esfuerzo para que la justicia sea más accesible, eficiente y transparente para todos los dominicanos, desde el que vive en la Capital hasta el que vive en el campo. ¡Así es que se hace la vaina para que nuestro país siga prosperando!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!


