¡Atención, presidente Abinader, que esta vaina es seria! Un tigueraje de ciudadanos oriundos de San Cristóbal ha vuelto a poner el grito en el cielo, pidiéndole de una vez que la Ciudad Sanitaria de Yaguate lleve el nombre del doctor Julio César García Francisco. Este complejo de salud, que promete cambiar el panorama médico del sur, está en la recta final, y para muchos, el nombre de “Celito García” es la designación más justa y digna para honrar a uno de los galenos más insignes que ha parido nuestra tierra. Es una propuesta que está de lo más bien y que resalta el valor de nuestros héroes locales.
El doctor García Francisco, conocido popularmente como Celito García, no fue un médico cualquiera. Nacido en 1920 y despedido en 2013, fue un verdadero bacano en la cirugía general y dejó una huella imborrable en la medicina dominicana. Dirigió hospitales como el Juan Pablo Pina y el Rafael J. Mañón en San Cristóbal, y hasta el Presidente Estrella Ureña en Santiago. Su visión lo llevó a fundar la Clínica San Cristóbal, y su trayectoria fue tan impresionante que el mismísimo Colegio Médico Dominicano lo declaró “maestro de la medicina dominicana”. ¡Qué currículum más chulo!
La “Ciudad Sanitaria de Yaguate” no es cualquier proyectico, mi gente. Estamos hablando de una obra monumental que agrupará tres hospitales de vital importancia: uno traumatológico, uno general y otro materno-infantil. Ubicado estratégicamente en antiguos terrenos cañeros cerca de Yaguate, en plena carretera que conecta San Cristóbal con Baní, este complejo se perfila como un pilar fundamental para la salud pública. Su ubicación fue pensada al dedillo para garantizar el acceso a comunidades que por años han esperado atenciones de calidad.
La inversión en esta vaina es un viaje de millones, casi 13 mil millones de pesos, para ser exactos. Este dineral se está destinando a una infraestructura que será un oasis de salud para un amplio sector del sur. Provincias como San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa y Azua se beneficiarán directamente. Esto representa un salto cuántico en la disponibilidad de servicios médicos especializados, reduciendo la necesidad de trasladarse a la capital para atenciones complejas y descongestionando, al mismo tiempo, los hospitales de Santo Domingo. Es un alivio para la gente del patio que tanto lo necesita.
El grupo que está detrás de esta petición, que no se quita ni a palos, incluye a figuras respetadas del pueblo. Nombres como Rudyard Montás Bazil, Ramón Puello Báez, Benjamín Uribe Barinas y Angel Suazo Mateo, entre otros, son solo una muestra del coro que se ha formado para que esta propuesta llegue a los oídos del presidente. Es un movimiento cívico que refleja el sentir popular y la admiración profunda por un hombre que dedicó su vida al servicio de su comunidad y del país. Estos son los verdaderos *influencers* del pueblo.
Además de su impecable carrera médica, Celito García fue un munícipe distinguido y un directivo activo del Club Rotario, tanto a nivel local como nacional. Esto demuestra que su compromiso iba más allá de la bata blanca; era un líder comunitario, un “hombre de pueblo”, preocupado por el bienestar integral de su gente. Su legado no es solo profesional, sino también social, un ejemplo de civismo y dedicación que merece ser recordado por las futuras generaciones a través de un reconocimiento tan significativo como el nombre de este moderno complejo de salud.
Nombrar este importantísimo centro de salud en honor al Dr. Julio César García Francisco, nuestro querido Celito García, no es solo poner una placa. Es un acto de justicia histórica, un recordatorio de que los verdaderos héroes dominicanos, aquellos que con su trabajo y dedicación construyen un mejor país, merecen nuestro eterno reconocimiento. Ojalá el presidente Abinader le pare bola a esta chercha y le dé el visto bueno a esta propuesta que, de verdad, es lo más lógico y bacano que se podría hacer.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




