¡Qué vaina es esta! Ya han pasado cuatro semanas desde que debió arrancar el año escolar 2026-2027, específicamente el 24 de agosto, y todavía un viaje de estudiantes en la capital están ‘fuera aulas’, sin poder pisar sus planteles de manera presencial. Esto se debe a trabajos de infraestructura que, al parecer, han tomado más tiempo de lo esperado, dejando a la muchachada en un limbo educativo. La situación, según el reporte, afecta a varios centros, incluyendo la Escuela Básica República de Belice, donde 917 estudiantes de inicial y primaria esperan por sus aulas.
En la Escuela República de Belice, la directoria Sonia del Carmen Pérez ha tenido que ingeniárselas para que la docencia no se detenga por completo. Los alumnos están recibiendo sus clases de forma asincrónica, con actividades coordinadas por los maestros y el apoyo de orientadores y el equipo de informática del centro. Asegún la noticia, la principal tarea pendiente es la pintura de las instalaciones, algo que se espera concluir de una vez por todas para el 5 de octubre. Aunque ya se solucionaron problemas eléctricos que habían dañado abanicos, la espera de las aulas físicas sigue siendo un gran ‘lío’ para la comunidad educativa.
Otro centro que está en un ‘meneo’ parecido es la Escuela Elda Josefa Reyes Mendoza. Aquí, la cosa es que solo el nivel primario ha podido arrancar. Los estudiantes de secundaria, por otro lado, siguen sin docencia presencial debido a deficiencias en la infraestructura, sumado a una entrega tardía de tres aulas modulares y dos baños que aún no han sido intervenidos. Milagros Vásquez, la directora, fue clara al decir que abrieron ‘donde no había peligro’, lo que nos da una idea de la seriedad de los problemas. Es un ‘relajo’ que, a estas alturas, la secundaria no haya podido incorporarse, aunque planean clases virtuales para ponerse al día.
Pero el ‘chismecito’ no para ahí en la Elda Josefa Reyes Mendoza. Este plantel arrastra un problema con el comedor desde hace años; específicamente, desde 2014, según la directora. Los estudiantes no tienen más remedio que comer sus raciones dentro de las aulas, una situación que no está ‘de lo más bien’ ni para la higiene ni para la comodidad de los muchachos. La propuesta de la dirección de construir una estructura de doble función, con un comedor abajo y una cancha deportiva arriba, sería una ‘solución jevi’, pero aún está en veremos. Además, el centro enfrenta dificultades con el suministro de agua en la parte frontal, lo que añade otro dolor de cabeza a la dirección y a la comunidad.
Y como si fuera poco, el Liceo Secundario e Instituto Tecnológico Unión Panamericano también se suma a este ‘coro’ de escuelas con problemas. Aunque sus estudiantes están recibiendo docencia virtual, el plantel todavía espera por la colocación de una lona asfáltica, el acondicionamiento de parqueos, ventanas y otras áreas, además de la terminación de la pintura. Es decir, un ‘paquete’ de cosas pendientes que retrasa el regreso a la normalidad. La situación general, que se repite en varios puntos de la capital, pone en evidencia el reto constante de garantizar condiciones dignas para el aprendizaje.
Estos retrasos, que ya son un tema recurrente al inicio de cada año escolar, no solo afectan el calendario académico, sino también el desarrollo integral de los estudiantes. Un ambiente educativo adecuado es fundamental para que la ‘muchachada’ se sienta motivada y pueda absorber los conocimientos sin interrupciones ni incomodidades. Es un llamado de atención a las autoridades para que pongan ‘carta en el asunto’ y aseguren que la infraestructura escolar no sea un obstáculo para la educación de calidad en nuestra querida República Dominicana.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




