Una ‘vaina’ de lo más fea sacudió a Haití recientemente, cuando un jolgorio masivo en la histórica Ciudadela Laferrière, monumento emblemático del país vecino, se convirtió en una verdadera ‘chercha’ mortal. Lo que debía ser un encuentro festivo para miles de jóvenes, terminó en una Tragedia en la Ciudadela con un saldo preliminar de unas 25 personas fallecidas y cerca de 30 heridas, según reportes de la Policía Nacional Haitiana. El pánico se apoderó de la gente, que se vio atrapada en una aglomeración infernal bajo condiciones climáticas adversas, buscando una salida que no existía con la misma facilidad.
Este suceso lamentable nos pone a pensar qué ‘tigueraje’ hubo en la organización para permitir tal descontrol. El Festival de la Ciudadela, un evento anual enfocado en la juventud de Cabo Haitiano, es conocido por reunir a un viaje de gente, pero esta vez la situación se fue de las manos por completo. Asegun el periodista Milo Milfort, el espacio, diseñado para albergar a cientos, estaba repleto con miles de personas, haciendo que moverse fuese una misión imposible, y salir, una odisea, ya que solo hay una única entrada y salida. Este tipo de negligencia en el control de masas es un problema recurrente en eventos de gran magnitud, y sus consecuencias pueden ser devastadoras, como ya hemos visto en otras latitudes.
Para colmo, la lluvia y una niebla ‘jevi’ se sumaron al caos, dificultando la visibilidad y exacerbando el pánico colectivo. Lo que más indigna es la falta total de personal de emergencia en el lugar del ‘coro’. Ni bomberos, ni paramédicos, ni policía, ni protección civil; fue solo después de que la ‘vaina’ se pusiera crítica que llegaron las ambulancias. Es una pena que no se tenga un plan de contingencia claro para un monumento tan visitado, dejando a su suerte a los asistentes cuando la situación se puso ‘color de hormiga’. ¡Con tanta antelación, debieron prever esto de una vez!
La polémica también salpica a ‘Dopefresh’, un tiktoker con un montón de seguidores, quien fue la atracción principal y promocionó el evento en sus redes. El joven, que asegura no tener autorización para la invitación pagada, ha negado toda responsabilidad, alegando que ‘en abril, todo el mundo hace este tipo de cosas’. Sin embargo, su papel como figura de influencia en la convocatoria masiva de un evento sin las debidas medidas de seguridad, es algo que las autoridades están investigando. La irresponsabilidad, ya sea por parte de organizadores o promotores, siempre tiene un precio caro.
La Ciudadela Laferrière no es cualquier sitio; es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1982, una fortaleza impresionante construida por Henri Christophe, símbolo de la resistencia haitiana. Ver este bastión histórico envuelto en una ‘vaina’ tan triste, no solo es un golpe para las familias de las víctimas, sino para el patrimonio cultural de la región. La alcaldía de Milot y Cabo Haitiano, junto a la Policía Nacional y el Ministerio de Cultura, han iniciado investigaciones para esclarecer el hecho y determinar responsabilidades. Esperamos que esta pesquisa no se quede en el aire y que los responsables paguen por este gran descuido.
El Ministerio de Cultura ha suspendido todas las visitas a la Ciudadela hasta nuevo aviso, una medida necesaria mientras se evalúan los protocolos de seguridad. Esta tragedia debe servir de lección para todos los países del Caribe, incluyendo el nuestro, sobre la importancia de la regulación estricta y la implementación de medidas de seguridad en eventos masivos, especialmente aquellos que se realizan en lugares con un significado histórico y cultural tan profundo. ¡No podemos permitir que una ‘fiesta’ termine en un ‘velorio’ por pura negligencia! Se necesita un compromiso serio para evitar que algo así vuelva a pasar en el futuro.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



