¡La vaina está que pica! El dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Héctor Guzmán, ha prendido las alarmas ante un ‘coro’ de estafadores que, sin piedad, están utilizando su nombre para timar a la gente, pidiéndoles transferencias de dinero. Esta suplantación de identidad es un indicio más del creciente ‘tigueraje’ que opera en nuestro país, buscando siempre cómo sacarle los cuartos a los demás. No es una chercha, es una situación seria que afecta la confianza y el buen nombre de figuras públicas.
Asegún el propio Guzmán, la estafa se ejecuta a través del número 829-884-5637, contactando a sus allegados, incluso dominicanos en el extranjero, para pedirles dinero. El ‘modus operandi’ es sencillo pero efectivo: los estafadores se hacen pasar por él, creando una urgencia ficticia que impulse a las víctimas a hacer la transferencia ‘de una vez’. Es vital que si usted recibe una llamada o un mensaje de este tipo, confirme la información antes de caer en el gancho. ¡No se dejen coger de relajo con esa vaina!
Este tipo de delitos cibernéticos se ha multiplicado en los últimos años, con los pillos aprovechándose de la visibilidad de los políticos y otras personalidades. No es la primera vez que vemos a alguien conocido envuelto en un ‘lío’ de esta magnitud. Los delincuentes, que no pierden tiempo, usan la información que tienen a mano para engañar, lo que subraya la importancia de cuidar nuestra huella digital y ser celosos con la información personal que compartimos.
Ante la proliferación de estos esquemas, las autoridades como la Dirección de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (DICAT) han reiterado la necesidad de la denuncia. Si usted es víctima o conoce a alguien que esté pasando por esta situación, no lo piense dos veces: diríjase a la Policía Nacional o al Ministerio Público. El silencio solo envalentona a estos malhechores y les permite seguir haciendo sus fechorías. ¡Hay que ponerle un freno a este ‘desorden’!
Protegerse es tarea de todos. Siempre dude si le piden dinero de repente, incluso si parece ser de un contacto conocido. La mejor práctica es verificar la identidad de la persona por otro medio, como una llamada telefónica a un número que usted ya tenga registrado o un encuentro personal, si es posible. No confíe en correos electrónicos o mensajes de texto que soliciten datos bancarios o transferencias urgentes. ¡Es preferible pecar de precavido que lamentarse después!
La comunidad dominicana, tanto aquí como ‘allá fuera’, debe estar atenta a estas trampas. Que el ‘tigueraje’ no nos gane la batalla en el espacio digital. La precaución y la información son nuestras mejores armas contra estos delincuentes que buscan aprovecharse de la buena fe de nuestra gente. ¡Cuidémonos unos a otros de estas ‘malditas vainas’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




