El dirigente del PRM en Verón-Punta Cana, Steven García, ha puesto la lupa en una ‘cuartelía’ de chelitos: más de RD$650 millones que, según él, se esfumaron sin dejar rastro de mejoras palpables en la comunidad. La gente de Verón-Punta Cana se pregunta dónde está la inversión, porque asegún el ojo de Steven, la ciudad no refleja ni un ápice de esa millonaria suma reportada en la rendición de cuentas del gobierno municipal. Esto es un tema que trae cola, y con razón.
Es una ‘vaina’ ver cómo una zona tan vital para el turismo dominicano, que atrae a un viaje de gente de todas partes, sigue lidiando con problemas que parecen de otro siglo. García no se quedó callado y señaló sin titubeos la acumulación de basura que afea el paisaje, el deterioro de calles y aceras que hacen que manejar una guagua sea una odisea, y un desorden urbano que, klk, ¡nadie entiende! A pesar de que la demarcación maneja fondos importantes, el día a día de sus residentes no parece reflejarlo.
La realidad de Verón-Punta Cana es un cuento de dos ciudades. Por un lado, tenemos el crecimiento turístico que va como un cohete, con hoteles y proyectos que se levantan de la noche a la mañana. Pero por otro, la capacidad de respuesta de la gestión municipal, según García, no va al mismo ritmo. Esto crea una brecha preocupante entre el presupuesto que se maneja y las condiciones de vida de los que viven ahí todo el año. La infraestructura básica se queda corta y la gente se siente como en el limbo.
Otro punto que levanta roncha es cómo ese desarrollo turístico no se traduce en beneficios tangibles para la economía local. El dirigente del PRM enfatizó que muchos negocios pequeños y medianos que están fuera de los grandes complejos hoteleros no reciben el impacto esperado del sector. Esto significa que el ‘tigueraje’ emprendedor de Verón-Punta Cana se queda viendo un chispero, mientras los grandes se llevan la tajada. ¿Dónde está la inclusión, mi gente?
García no solo quiere números fríos; él busca resultados que la población pueda ver y sentir. Para él, la transparencia no se limita a presentar informes económicos bien estructurados, sino a demostrar qué ‘carajo’ se hizo con los recursos y qué cambios concretos perciben los ciudadanos en su calidad de vida. No es solo decir ‘gastamos aquí o allá’, sino mostrar la obra, el servicio, la mejora. Aquí lo que hace falta es un ‘coro’ de fiscalización de verdad.
La exigencia de una mayor fiscalización del uso de los fondos públicos en esta importante región es más que justificada. El desafío principal es que esos más de RD$650 millones se transformen en soluciones reales, en obras que se sientan, y en servicios que impacten de forma directa a los residentes de Verón-Punta Cana. Es hora de que la gestión municipal demuestre que tiene la ‘chercha’ para convertir esa plata en bienestar, no solo en cifras que nadie entiende. Hay que meterle mano a esa vaina de una vez por todas.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




