Las autoridades haitianas, según un reporte reciente, se han puesto ‘a lo duro’ con la vigilancia en el norte de su territorio, específicamente en Cabo Haitiano y sus alrededores. La razón es una preocupación latente: el miedo a que las bandas armadas que tienen ‘la cosa fea’ en otras regiones del país busquen expandir su ‘tigueraje’ hacia estas zonas fronterizas. Es una situación que nos mantiene a todos con el ojo avizor.
Gracias a Dios, y ‘asegún’ las informaciones, hasta el momento no se ha confirmado la entrada de grandes grupos criminales a Juana Méndez, ni tampoco incursiones de estos ‘delincuentes’ a través de la frontera dominicana en Dajabón. A pesar de la tensa calma, la Vigilancia Haití en estas zonas se mantiene activa. Lo más ‘chulo’ es que las actividades comerciales en el paso fronterizo entre Dajabón y Juana Méndez continúan desarrollándose con total normalidad, un alivio para muchos que dependen de este intercambio.
Sin embargo, la ‘vaina’ no es para relajarse, pues las preocupaciones están ‘ahí de una vez’. Autoridades municipales y los residentes de Dajabón han expresado su temor ante la posibilidad de que estos grupos armados extiendan sus operaciones hacia localidades del norte haitiano. Es un escenario que ‘nadie quiere’, dadas las implicaciones para la estabilidad y la economía de ambos lados.
El alcalde de Dajabón, Santiago Riverón, ha sido claro al señalar que preservar la seguridad en Cabo Haitiano, Juana Méndez y otras localidades del norte haitiano es ‘indispensable’. Para él, es la única forma de proteger la actividad comercial y evitar ‘nuevas consecuencias económicas’ que ‘golpeen’ a nuestros países. Una buena seguridad allá es un buen negocio acá, ¡así de sencillo!
El funcionario municipal ‘advirtió de una vez’ que una eventual expansión de la violencia hacia estas zonas fronterizas podría afectar severamente el intercambio comercial entre República Dominicana y Haití. Este ‘intercambio’, señores, es el pan de cada día para un ‘viaje de gente’: comerciantes, transportistas, productores agrícolas y pequeños empresarios que tienen su vida ‘montada’ en esa dinámica.
Riverón también apuntó que si la situación de inseguridad llegara a ‘prenderse’ y afectara las actividades comerciales, las pérdidas económicas no se quedarían solo en Dajabón. ‘Imagínense’, estas podrían extenderse a otras provincias dominicanas cuyos empresarios mantienen relaciones comerciales con Haití, afectando una red económica mucho más amplia de lo que se piensa ‘a la primera’.
Entre las preocupaciones más sentidas de los pequeños comerciantes ‘del patio’ figura la posibilidad de que una situación de inseguridad en territorio haitiano reduzca ‘un viaje’ la cantidad de compradores que, cada semana, acuden religiosamente al mercado binacional de Dajabón. Si la gente tiene miedo de venir, el ‘negocio’ se va ‘al traste’, así de simple.
Y ‘en otro orden’, el alcalde Riverón aprovechó el ‘coro’ para reiterar su reclamo al Gobierno Central sobre la necesidad de ampliar el mercado fronterizo de Dajabón. Una obra que, ‘según él’, ha solicitado ‘casi dos años’, pero que todavía no ve la luz. ¡Es una inversión que vale la pena, presidente!
Además, pidió ‘de nuevo’ mayor respaldo del Gobierno para mejorar los servicios municipales, especialmente la recogida de basura, una ‘vaina’ que ‘tiene a los munícipes con los nervios de punta’. Explicó que el ayuntamiento dispone de diez camiones recolectores, pero ¡solo cinco se encuentran en funcionamiento! ¡Así no se puede ‘echar pa’ lante’!
Para cerrar, ‘por ahora’, el intercambio comercial entre Dajabón y Juana Méndez continúa sin interrupciones, mientras las autoridades haitianas mantienen ‘las pilas puestas’ con las medidas de vigilancia en el norte de su territorio. Es una situación que se sigue de cerca, con la esperanza de que la calma se mantenga y ‘la cosa’ no se complique más.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




