Klk mi gente, la ‘Batalla del 30 de Marzo’ es una vaina que nos llena de orgullo, ¡de una vez! Y este año, para conmemorar los 182 años de esa gesta tan bacana que selló nuestra Independencia Nacional, el presidente Luis Abinader se fue de Tedeum en la Catedral Santiago Apóstol. Acompañado de la vicepresidenta Raquel Peña y la primera dama Raquel Arbaje, la actividad fue un recordatorio chulo de lo que somos. También vimos por ahí a la gobernadora Rosa Santos, el senador Daniel Rivera, el alcalde Ulises Rodríguez y al jefe de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, dándole el frente a este acto tan significativo.
Es que, después del glorioso 27 de febrero de 1844, la cosa no estaba de lo más bien con la independencia. Había que defenderla a capa y espada, y Santiago, con su gente dura y valiente, fue el escenario perfecto. Esa batalla fue clave para decirle a los haitianos que la República Dominicana iba en serio, que el tigueraje dominicano no se iba a dejar quitar lo que con tanto sudor se había logrado. Fue un choque brutal donde nuestros patriotas demostraron que estaban dispuestos a darlo todo por la soberanía, afianzando la idea de una nación libre e indomable.
Durante la homilía, Monseñor Héctor Rafael Rodríguez nos puso a reflexionar sobre el verdadero sentido de la libertad. El hombre soltó que la libertad que Dios nos da no es para el libertinaje, sino para servirnos unos a otros, ¡asegún San Pablo! Nos exhortó a vivir con responsabilidad, en este tiempo tan complejo, a no dejarnos atrapar por la angustia y a tener solidaridad con los más necesitados. Esa es una chercha que aplica para el diario vivir, para no traicionar el legado de los que lucharon por esta tierra.
Más temprano, la vicepresidenta Raquel Peña había encabezado un coro cívico-militar en el Parque Imbert. Ahí, con el enhestamiento de la bandera y un viaje de disparos de artillería, se les rindieron los honores militares a los héroes. El presidente de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, en su discurso, hizo un llamado a la unidad dominicana por encima de partidismos y ambiciones personales. Dijo que, en estos tiempos de vientos de guerra a nivel global, es fundamental que actuemos con la misma determinación que tuvieron los que ganaron la Batalla de Santiago. Esa vaina es la verdad del siglo, ¡klk!
La ‘Batalla del 30 de Marzo’ es más que una fecha en el calendario; es un símbolo bacano de la valentía y el arrojo de nuestro pueblo. Es una lección de que la patria se defiende con unidad y compromiso. Figuras como la indomable coronela Juana Saltitopa, que aunque no peleó directamente en Santiago, representa ese espíritu combativo, nos recuerdan que el dominicano no se rinde. Es un legado que tenemos que mantener vivo, construyendo una sociedad justa, solidaria y llena de respeto, tal como nos dijo el Monseñor. Así es que se honra de verdad la memoria de nuestros libertadores.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




