La Dirección General de Migración (DGM), bajo la batuta del vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, ha declarado la guerra sin cuartel contra el ‘tigueraje’ que se está lucrando con el reingreso ilegal de ciudadanos haitianos que ya han sido deportados. Esto no es un secreto para nadie, es una vaina recurrente que complica la labor de todas las instituciones que bregan con la situación fronteriza, y la DGM está poniendo el pecho.
El contexto de esta situación es bien delicado, mi gente. La frontera dominico-haitiana es un punto caliente por la inestabilidad que vive nuestra nación vecina, y muchos buscan una mejor oportunidad aquí, lo cual es entendible. Sin embargo, hay mafias organizadas que se aprovechan de la desesperación de la gente, creando una red de contrabando humano que representa un desafío constante para la seguridad y la soberanía de la República Dominicana. Estas organizaciones delictivas operan con una logística impresionante, burlando los controles y haciendo de la ‘vuelta’ una práctica casi habitual.
En ese sentido, la gestión actual de Migración no está de coro. Uno de sus principales propósitos es transformar la conducta de aquellos que tienen la responsabilidad de vigilar nuestro territorio, para que actúen siempre en el mejor interés de la nación. Esto implica un saneamiento interno y una capacitación constante para enfrentar el desafío. Por eso, están trabajando de la mano con el Ministerio de Defensa, el Ejército, el Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) y la Policía Nacional, una articulación vital para hacerle frente a este mal.
Gracias a estas operaciones conjuntas, se ha logrado un promedio diario de unas mil personas detenidas en operativos de interdicción a nivel nacional. Esto no es ‘de boca’, los datos hablan por sí solos: se ha superado el 75% de la meta establecida por el Consejo Nacional de Seguridad, que apunta a unas diez mil deportaciones semanales. Esto demuestra que la DGM está poniendo el pie en el acelerador para ponerle un pare definitivo al ‘relajo’ de la migración irregular y el negocio redondo de estas mafias.
Para que se hagan una idea de la intensidad del trabajo, solo el pasado lunes 27 de abril se registraron 1,072 detenciones y 806 deportaciones. Las intervenciones se concentraron en puntos estratégicos como Santo Domingo, San Cristóbal y Monte Plata, y también en La Vega, Duarte y Nagua, demostrando que la vigilancia es a nivel nacional, sin dejar esquina sin revisar. El fin de semana anterior, del 24 al 26 de abril, los números fueron aún más impactantes: 2,889 extranjeros en condición irregular detenidos y 2,506 deportados. Es un trabajo sin descanso para asegurar nuestras fronteras.
Desde el primero de octubre de 2024, fecha en que inició la gestión de Lee Ballester, la DGM ha reconducido a su país de origen a casi seiscientos mil extranjeros indocumentados, para ser exactos, 596,407. Solo en el primer trimestre de 2026, la cifra ascendió a 122,228, y en lo que va de abril, ya suman 22,978. Estos números evidencian un compromiso firme y una acción contundente para que nuestra frontera no sea una ‘coladera’ y para garantizar que la ley se cumpla, haciendo frente a cualquier ‘tigueraje’ que intente lucrarse a costa de la seguridad nacional. Es un trabajo duro, pero necesario para el buen vivir del país.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



