¡Ay, mi gente! ¿Cuántos de nosotros no hemos dicho ‘klk’ en la madrugada, mirando al techo, con el sueño ‘medio roto’? Esa ‘vaina’ de no poder dormir de un tirón, lo que Harvard llama ‘sueño interrumpido’, es un problema que afecta a un viaje de dominicanos. Un descanso de calidad es la base para que cuerpo y mente funcionen; cuando se fragmenta, el precio es alto.
Los efectos de un descanso ‘en caco’ no son poca cosa: fatiga ‘desganao’, dificultad para concentrarse, y aumento de riesgos como obesidad, hipertensión y diabetes tipo 2. Esto impacta la productividad de nuestro ‘tigueraje’, afectando la salud pública y la economía nacional. Un país que no descansa bien, no rinde al 100%.
Asegún Harvard, varios culpables están detrás de este ‘desbarajuste’ nocturno, muchos son nuestros hábitos. ¿Quién no se ha dado ‘un trago de romo’ o un ‘cafecito’ tarde para ‘espabilarse’? Estas costumbres alteran el ciclo del sueño; el alcohol, por ejemplo, interrumpe fases profundas. Cenas pesadas y siestas largas también son un ‘disparate’ que nos mantiene dando vueltas en la cama.
Los medicamentos también ‘nos tiran a perder’ el sueño. Antidepresivos, fármacos para la presión o remedios para la gripe que compramos ‘de una vez’, pueden provocar microdespertares. Es clave hablar con tu médico si tu medicación afecta tu descanso, porque la salud integral no es ‘un relajo’.
Enfermedades como la ansiedad y depresión, más comunes de lo que quisiéramos, mantienen el cerebro en alerta, impidiendo relajarse. El dolor crónico que muchos dominicanos sufren en silencio, es otra ‘vaina’ que no deja pegar un ojo. Y ni hablar de la apnea del sueño, ¡eso sí que fragmenta el descanso ‘de lo más bien’!
La edad es otro factor que ‘no perdona’. Con los años, el reloj biológico cambia; es normal que los ‘viejitos’ se acuesten y se levanten más temprano. Esto a veces viene con más despertares, incluyendo la necesidad de ir al baño con frecuencia, lo que ‘es un lío’. Entender estos cambios y buscar cómo mejorar la calidad del sueño es vital.
Entonces, ¿qué hacemos para que el sueño no siga ‘en caco’? Harvard nos da unas claves para mejorar la ‘higiene del sueño’. Establecer un horario fijo para acostarse y levantarse, incluso los fines de semana. Reducir el uso de pantallas antes de dormir es ‘súper jevi’, ya que la luz azul nos engaña. Crear un ambiente oscuro, tranquilo y fresco en la habitación es ‘bacano’ para que el cuerpo baje las revoluciones.
Si con los cambios de hábitos no es suficiente, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es una opción ‘chula’ y efectiva. Es un proceso estructurado que ayuda a cambiar pensamientos y comportamientos que impiden el buen dormir. Busca la raíz del problema y empodera al individuo a recuperar el control de su descanso, esencial para la salud integral de cualquier dominicano.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




