Mano, ¡qué notición nos ha llegado desde Canadá! Unos ‘tigueres’ de la Universidad de McMaster han dado con la manikomicina, un antibiótico nuevo que parece sacado de una película de ciencia ficción. Esta ‘vaina’ no es juego, mi gente; se trata de un hallazgo que podría cambiar el rumbo de la batalla contra esas bacterias que ya ni se inmutan con los tratamientos que conocemos. Según la noticia, este descubrimiento abre la puerta a una nueva clase de tratamientos, algo que estábamos esperando ‘de una vez’ ante la creciente resistencia.
Lo más ‘chulo’ de todo es que la manikomicina no funciona como los antibióticos viejos, que ya las bacterias le tienen el truco cogío’. De acuerdo al reporte, este nuevo compuesto ataca el ribosoma bacteriano de una manera totalmente inédita, bloqueando el sitio de salida, o sea, la maquinaria que produce las proteínas que las bacterias necesitan para sobrevivir. ¡Imagínense eso! Funciona contra ‘patógenos prioritarios’ como la Salmonella, la E. coli y la Klebsiella, que son un dolor de cabeza a nivel global y causan ‘un viaje de’ problemas de salud.
Los investigadores, con el profesor Gerry Wright al frente del equipo de McMaster, están súper entusiasmados porque esto no es solo un nuevo fármaco, sino que abre un camino totalmente virgen para la medicina. Según la publicación en ‘Nature’, Wright explicó que los antibióticos tradicionales ya no ‘hacen lo que hace la manikomicina’ porque atacan siempre el mismo sitio. Es como si las bacterias tuvieran un ‘manual de resistencia’ para esos ataques, pero para este nuevo enfoque, ¡no tienen nada! No hay mecanismos de defensa porque, según la noticia, nunca se les había atacado por ahí.
El profesor Wright lo compara con una fábrica: si la línea de montaje de una fábrica se detiene porque los productos terminados no pueden salir, toda la producción se ‘atranca’. Eso mismo le pasa a las bacterias con la manikomicina; al bloquear el carril de salida del ribosoma, se ‘estampa’ toda la producción de proteínas, y sin proteínas, las bacterias simplemente no pueden ‘echar pa’ lante’ ni sobrevivir. ¡Un ‘palo’ para la ciencia médica, de verdad, una solución que viene ‘de lo más bien’ para este ‘klk’ de la resistencia!
Y la historia detrás de este descubrimiento es una ‘vaina’ fascinante. La noticia cuenta que este trabajo tiene sus raíces en una investigación de hace más de 75 años, cuando los científicos descubrieron la oxitetraciclina a partir de la bacteria del suelo ‘Streptomyces rimosus’. Aunque esa bacteria se había dejado de lado pensando que ya no ‘daba pa’ más’ en cuanto a nuevos antibióticos, el laboratorio de Wright ha demostrado que esa percepción estaba equivocada. ¡Siempre hay algo más en la despensa, mi gente, y estos ‘tigueres’ lo encontraron!
El ‘tigueraje’ de Wright, junto a otros equipos de la Universidad de Illinois en Chicago y la Universidad de Hamburgo, usó una técnica avanzada llamada fraccionamiento para ‘desenterrar’ el nuevo antibiótico. Con esta ‘vuelta’, lograron filtrar los compuestos ya conocidos y más abundantes de las mezclas químicas de la ‘S. rimosus’, para así encontrar moléculas más escasas que antes pasaban desapercibidas. Ahora mismo, según el informe, están trabajando para optimizar el ‘tiempo de residencia’ del fármaco en el cuerpo y ya han creado como 60 derivados, buscando el mejor para seguir adelante. ¡Están ‘a to’a máquina’ para llevarlo a desarrollo clínico, después de haber probado que no es tóxico para las células humanas y que funciona en modelos de infección controlados en laboratorio, lo cual es ‘bacano’!
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