La comunidad venezolana en la República Dominicana ha sentido un golpe fuerte, ¡qué ‘vaina’ más dura!, tras los recientes sismos en Venezuela que sacudieron la tierra de Bolívar con magnitudes de 7.5 y 7.2. Desde presentadores hasta actores y periodistas radicados en nuestro patio, la preocupación es palpable, y el corazón, como decimos aquí, ‘estrujao’. Muchos se han lanzado a las redes sociales y a los teléfonos, intentando contactar a sus seres queridos, mientras las imágenes de edificios derrumbados y el reporte de, al menos, 164 fallecidos y un millar de heridos llenan de angustia a la diáspora.
Figuras reconocidas como Jessica Pereira, María Luisa Molina y Beba Rojas, entre otros, no han podido ocultar su pesar. Imagínate tú, Jessica y María Luisa se enteraron del desastre justo cuando iban a un lanzamiento radial, ¡un mal rato de una vez! Ambas comunicadoras, con la voz entrecortada, narraron la odisea de intentar comunicarse con sus familias en Caracas. Es que la situación no es para relajo; la infraestructura de comunicación se vio seriamente afectada, dejando a un viaje de gente en el limbo, sin saber qué ‘klk’ con los suyos. Este tipo de eventos catastróficos, lamentablemente, exponen la vulnerabilidad de la infraestructura en países de la región.
El testimonio de Beba Rojas, la querida actriz, en el programa ‘Too much en la noche’ fue otro nivel. Con los ojos aguados, expresó lo difícil que es hacer un programa de humor cuando tu país natal está pasando por esa situación tan ‘heavy’. Beba no solo lamentó las pérdidas materiales y humanas, sino que también hizo una conexión potente con la historia que nos une a los dominicanos con los venezolanos, recordando el exilio de Juan Pablo Duarte y su muerte allá en 1876. Además, no se guardó nada al mencionar la desdicha que ha vivido Venezuela por 27 años bajo la dictadura de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, añadiendo una capa de complejidad a esta tragedia natural, como si el ‘tigueraje’ político no fuera suficiente.
La solidaridad se ha manifestado de diversas formas. Genesis Escorihuela, por ejemplo, puso sus redes sociales a disposición para difundir información sobre desaparecidos o centros de ayuda, demostrando el espíritu de unión que emerge en momentos de crisis. Es un gesto ‘chulo’ que nos recuerda que, a pesar de la distancia, la comunidad venezolana en la RD se mantiene conectada, formando un verdadero ‘coro’ de apoyo mutuo. No es solo un asunto de figuras públicas; miles de venezolanos que residen aquí en ‘la isla’, ya sea por la situación política o por buscar una mejor vida, comparten el mismo dolor y la misma incertidumbre, haciendo que esta desgracia se sienta casi nuestra.
Estos momentos nos invitan a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la importancia de la resiliencia. Los sismos, aunque fenómenos naturales, nos obligan a mirar más allá de nuestras fronteras y a sentir empatía por los que sufren. La esperanza, sin embargo, es que el pueblo venezolano, con el apoyo de la comunidad internacional y la solidaridad de países hermanos como el nuestro, logre levantarse de esta nueva adversidad. Aquí en la República Dominicana, aunque de lejos, el ‘bacano’ dominicano está pendiente, y mandamos mucha fuerza y oraciones para que la situación mejore y se pueda restablecer la normalidad. La conexión entre nuestros pueblos es una ‘chercha’ histórica que trasciende cualquier frontera, y en momentos como este, se fortalece.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




