Michael Peralta, una figura reconocida por su activismo comunitario y oriundo de La Ceiba del Salao, ha ‘metido su cuchara’ de lleno en un tema que nos concierne a todos: la transparencia en zonas protegidas. Según el reporte, Peralta, quien también se destaca como Director de Operaciones del Dominican Taste Festival y Miembro de la Junta Directiva de la Dominican USA Chamber of Commerce, no se anda con rodeos y ha solicitado directamente al presidente Luis Abinader y a las autoridades competentes que cualquier propuesta sobre nuevas áreas de conservación se maneje con la debida seriedad y sin improvisaciones.
La postura de Peralta es clara: apoya la protección de nuestro medio ambiente, porque, al final del día, es lo que nos queda. Sin embargo, enfatiza que esta noble causa no puede atropellar los derechos fundamentales de la gente. Él insiste en que cualquier decisión que afecte a nuestras comunidades debe estar sustentada en estudios técnicos independientes, una transparencia que no deje lugar a dudas y, sobre todo, consultas públicas genuinas. Aquí no se trata de hacer las cosas a escondidas, sino de un diálogo abierto y sincero con los verdaderos afectados.
El dirigente comunitario resalta una verdad innegable: las familias dominicanas han vivido y trabajado sus tierras por generaciones, cultivando no solo la tierra, sino también un sentido de pertenencia y de historia. Por eso, cualquier plan de zonificación o de protección debe respetar la propiedad privada y garantizar la seguridad jurídica. No es posible que, por una ‘vaina’ de protección, se ponga en jaque el patrimonio y el futuro de quienes han forjado sus vidas en esas parcelas. Es un asunto de respeto a nuestro arraigo.
Peralta, que tiene su gente clara, exige que la población esté al tanto de cada detalle de la iniciativa. ¿Quién está detrás de esta propuesta? ¿Cuáles son los estudios que la respaldan? ¿Exactamente qué terrenos serían impactados? Y lo más importante, ¿cuál sería el efecto económico y social para esas comunidades? No se puede llegar con un ‘klk’ de que se va a proteger un área sin antes haber hecho una evaluación profunda de cómo eso afectará el día a día y el bolsillo de los nuestros.
El contexto que presenta Peralta al mencionar que ‘La Ceiba no nació con Verón–Punta Cana; La Ceiba ayudó a construir esta región’ es un golpe en la mesa que resalta la importancia histórica y el legado de comunidades como la suya. Mientras que Verón–Punta Cana es conocida por su desarrollo turístico más reciente y vertiginoso, La Ceiba del Salao representa una raíz profunda, un testimonio vivo de la identidad y el esfuerzo dominicano. Ignorar esa historia y su gente sería un desacato cultural que no podemos permitir.
Para asegurar que la voz del pueblo no se quede en el aire, Peralta hizo un llamado a la unidad de todos los sectores: propietarios, agricultores, comerciantes, juntas de vecinos, iglesias y cada residente. La idea es que se mantengan unidos y participen activamente en este proceso. Porque, como bien dice el dirigente, la defensa de nuestras comunidades trasciende cualquier color político; es una lucha por proteger nuestra historia, nuestro patrimonio y el futuro de las familias dominicanas. Es hora de que el ‘tigueraje’ se active y se haga sentir, demostrando que la unión hace la fuerza cuando se trata de defender lo nuestro.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




