¡Qué carrerón se mandó Lando Norris en el Gran Premio de Hungría, mi gente! El piloto británico de McLaren ‘rompió’ el domingo en el Hungaroring, asegurando su primera victoria de la temporada en un evento que tuvo a la afición al borde del asiento. Según la noticia, Norris no solo se llevó el primer lugar, sino que compartió podio con el neerlandés Max Verstappen de Red Bull y el italiano Kimi Antonelli de Mercedes, en lo que fue un ‘coro’ de emociones de principio a fin. Esta victoria es un gran paso para Lando Norris y su equipo, demostrando que la competencia en la Fórmula 1 está de lo más activa.
La largada, como ya es costumbre en estas lides, fue un verdadero ‘tigueraje’. El vigente campeón, Max Verstappen, quien partió desde la pole position en este undécimo GP de la temporada, perdió el liderato de una vez con su compañero australiano Oscar Piastri en la primera vuelta. Eso sí, el ‘animal’ de Verstappen no se quedó con esa y logró recuperar su posición a mitad de carrera, aunque al final el que se llevó el plato fuerte fue Norris. La noticia nos cuenta que la acción en las primeras posiciones no dio tregua, con Verstappen y Lewis Hamilton de Ferrari ganando posiciones, mientras Charles Leclerc, también de Ferrari, perdió tres puestos, dejando claro que nadie regaló nada.
Mientras Piastri le seguía la sombra a Norris, Verstappen se fajaba con su propio monoplaza, con el que no se sentía del todo cómodo, para mantener a raya a Hamilton, quien andaba ‘desesperao’ por adelantarlo. La buena defensa del neerlandés obligó al británico a cambiar su estrategia, siendo el primero en entrar a boxes. Según el reporte, en Ferrari hasta ‘cantaron victoria’ cuando vieron que, tras la parada de Verstappen, Hamilton ganó la posición, pero ‘de una vez’ Verstappen lo adelantó en pista, demostrando quién era el que estaba en ‘la chercha’ en ese momento. Una vaina bien intensa, ¿o no?
El drama siguió ‘a fuego’ cuando, sin cambios en la apretada lucha entre los McLaren, Hamilton volvió a ser el primero en parar en boxes en una segunda tanda de paradas donde Norris fue el gran beneficiado. Para Piastri, la cosa se puso fea de verdad. Entró antes que su compañero y perdió muchísimo tiempo al regresar a la pista por un toque con Carlos Sainz de Williams mientras doblaba al español. Esa ‘jugada’ favoreció a Norris, quien, tras realizar su parada, le ganó la posición a su compañero de equipo. Pero lo peor para el australiano estaba por llegar, ya que, según la noticia, a falta de 14 vueltas tuvo que abandonar por una caja de cambios rota, ¡qué mala suerte!
En medio de todo ese relajo, el líder del Mundial, el italiano Kimi Antonelli, se las arregló para colarse en la lucha por el podio. A pesar de haber arrancado en séptima posición por una sanción, su estrategia de una sola parada y el abandono de Piastri, sumado a un coche de seguridad virtual, lo beneficiaron. Hamilton intentó aprovechar ese coche de seguridad virtual para hacer una parada y luchar contra Antonelli, pero fue sancionado con cinco segundos por acelerar en boxes y terminó quinto, por detrás de Leclerc. Además, Isack Hadjar de Red Bull fue sexto, seguido por George Russell de Mercedes, quien protagonizó una remontada ‘jevi’ del puesto 21 al 7, tras un problema en la salida.
Los Aston Martin también dieron ‘un pasito adelante’, según la noticia. Después de unos tímidos avances en los entrenamientos, ambos monoplazas mostraron mejoría, aunque no lograron entrar en los puntos. Fernando Alonso terminó 14º, su segundo mejor resultado del año, y su compañero Lance Stroll logró su mejor resultado de la temporada en la 13ª posición. Lamentablemente, los pilotos latinoamericanos no tuvieron la mejor de las suertes: Gabriel Bortoleto de Audi quedó 11º, Franco Colapinto de Alpine fue 15º, y el mexicano Sergio Pérez de Cadillac sumó su tercer abandono en las últimas carreras, ¡ay, Dios! Sainz, por su parte, terminó en la 18ª posición tras ser penalizado por su incidente con Piastri.
La victoria de Norris en Hungría es de esas que ‘animan el cotarro’ en la Fórmula 1, mostrando la garra de los pilotos y la competitividad de los equipos. Para un Lando Norris que venía buscando esa primera victoria de la temporada, este triunfo es un espaldarazo importante en su carrera y para McLaren. Nos deja claro que, en el automovilismo, hasta el último momento puede cambiar la ‘vaina’, y que la emoción está más que garantizada. Los fanáticos de la velocidad están ‘de lo más contento’ con un campeonato que se pone cada vez más interesante.
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