¡La vaina está dura, mi gente! En nuestra querida República Dominicana, los datos recientes nos han dejado con el ojo cuadrao. Según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025), apenas un 19.2% de los bebés nacidos en los últimos dos años recibieron Lactancia Materna exclusiva durante sus primeros seis meses de vida. Esto significa que solo dos de cada diez chiquitos logran esta recomendación vital, un número que nos llama a la reflexión de una vez. Aunque es una mejoría respecto a 2014 y 2019, estamos bien lejos de la meta mundial del 50% de la OMS.
UNICEF, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, ha levantado la voz haciendo un llamado crucial: hay que mirar más allá de la decisión individual de cada madre y concentrarnos en fortalecer el entorno que las rodea. Porque, ¿quién dijo que una mujer puede sola con todo este proceso? Se necesita un ‘coro’ completo para que esto funcione de lo más bien. La encuesta revela, por ejemplo, que un bajo 22.4% de los recién nacidos inicia la lactancia en su primera hora de vida, un momento clave que requiere apoyo desde el ‘get-go’.
El acompañamiento continuo es vital: información confiable, servicios de salud de calidad, buenas políticas públicas, y el apoyo familiar y laboral son fundamentales. Carlos Carrera, representante de UNICEF en el país, lo dejó bien claro: ‘Ninguna mujer debería enfrentar este desafío sin el apoyo de los servicios de salud, su familia, su comunidad y su lugar de trabajo.’ Apoyar la lactancia es invertir en salud, nutrición, educación y desarrollo, por eso las madres necesitan licencias adecuadas, espacios seguros y respaldo de su gente.
Además, la alimentación infantil no es una vaina que ocurre en el vacío; un viaje de factores sociales y económicos influyen un montón. La lactancia exclusiva, por ejemplo, tiende a disminuir a medida que aumenta el nivel educativo y la riqueza de las madres, en gran parte por la mayor exposición y acceso a los sucedáneos de la leche materna. Esto resalta que las circunstancias son clave para que una madre pueda amamantar. La leche materna es oro líquido, armando el sistema inmunológico del bebé y ofreciendo beneficios costo-efectivos a la salud de las madres.
Por todas estas razones, UNICEF y la OMS están empujando con fuerza para acelerar las acciones. Proponen fortalecer servicios de salud, ampliar programas de asesoramiento comunitario y garantizar que se cumpla el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, crucial para proteger a las madres de publicidad engañosa. Aquí en República Dominicana, UNICEF sigue dándole seguimiento a su campaña ‘Los datos cuentan’, buscando guiar políticas y acciones que aseguren una nutrición adecuada. ¡Es un compromiso que nos toca a todos, sin perdedera!
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