¡Qué ‘klk’ mi gente! El país se puso ‘jevi’ con la visita del premio Nobel de Economía 2019, Michael Kremer, quien soltó una verdad que tiene a to’ el mundo hablando: la ‘Inteligencia Artificial’ es la ‘vaina’ que necesitamos para que República Dominicana dé el salto. Según sus palabras durante el ‘Foro Nacional para el Pleno Desarrollo Meta RD 2036’, un evento encabezado por el presidente Luis Abinader, la IA no es solo un chisme de tecnología, sino una herramienta clave para disparar la productividad, mejorar los servicios públicos y, de una vez, acelerar el desarrollo económico de nuestra nación. Este hombre sabe lo que habla, y su visión nos da una idea clara de hacia dónde debemos apuntar si queremos ponernos alante.
Kremer, con esa ‘chercha’ de experto, enfatizó que estas nuevas tecnologías, en especial la Inteligencia Artificial, nos abren un ‘viaje de’ oportunidades para enfrentar los desafíos que tenemos en sectores estratégicos. Pero ojo, que esto no es solo ‘tirar los dados’. El economista dejó claro que su implementación debe venir acompañada de evaluaciones constantes y mejoras basadas en evidencia. O sea, hay que ir probando, viendo qué funciona y metiéndole mano para que la cosa mejore. ‘Asegún’ él, la IA puede ayudarnos a ser más efectivos como gobierno y a incrementar la productividad, una idea que resuena con el ‘tigueraje’ dominicano que siempre busca la forma de hacer las cosas mejor y más rápido.
El alcance de la Inteligencia Artificial va mucho más allá de las aulas, como bien lo señaló Kremer. Habló de su aplicación en áreas vitales para nuestro progreso, como la formalización de empresas, para que el pequeño negocio se ponga ‘bacano’ y sea parte de la economía formal; la capacitación laboral, para que nuestra gente esté preparada para los empleos del futuro; la inclusión financiera, para que todos tengan acceso a las oportunidades económicas; y, ¡hasta en la agricultura! Imagínense un campo donde los productores reciben información personalizada sobre cuándo fertilizar, cómo manejar las plagas o hasta el clima. Esa es una ‘vaina’ que suena a ciencia ficción, pero que con la IA puede ser el día a día, haciendo que nuestros agricultores sean más eficientes y saquen más provecho de su trabajo.
No solo en el campo se ve el potencial. Kremer también mencionó la gestión del tránsito y la seguridad vial, un dolor de cabeza para muchos. Con la IA, el monitoreo de las vías sería ‘de una vez’, se fortalecería el cumplimiento de las normas de tránsito y la prestación de servicios públicos sería una ‘belleza’, más rápida y efectiva. Es decir, que podríamos tener ciudades más fluidas y seguras, gracias a que la tecnología nos daría una mano ‘chula’ para organizar el ‘coro’ del día a día.
Pero, y aquí viene lo interesante, toda esta innovación tecnológica no puede ir sola, ‘asegún’ el Nobel. Tiene que ir de la mano con mecanismos institucionales que permitan probar, evaluar y escalar las iniciativas que demuestren mejores resultados. Él propuso la creación de fondos de innovación basados en evidencia y el fortalecimiento de unidades gubernamentales especializadas en desarrollar y evaluar nuevas políticas públicas. Esto es como decir que no es solo tener la idea ‘jevi’, sino tener el sistema para implementarla bien y ver si realmente funciona antes de ir a lo grande.
Kremer también echó flores al modelo de trabajo de ‘Meta RD 2036’, que junta al Gobierno, el sector privado, los expertos y la sociedad civil para armar propuestas de desarrollo. Es un ‘coro’ de cerebros pensando en el futuro. Él cree que de ahí van a surgir ‘un viaje de’ ideas maravillosas que, si se evalúan bien y se escalan las que funcionen, nos llevarán a alcanzar los objetivos de desarrollo que tenemos para 2036. Es un plan ‘bacano’ de cómo hay que hacer las cosas, con esa visión de que la unión hace la fuerza.
En fin, la combinación de innovación, tecnología e Inteligencia Artificial no es solo una moda; para la República Dominicana, ‘asegún’ el Nobel, es el catalizador para fortalecer nuestra competitividad, subir la productividad y que nuestras instituciones puedan responder a cualquier desafío del futuro. Es una oportunidad ‘chula’ para dejar el relajo y ponernos a la vanguardia. ¡El futuro está aquí, y viene con IA!
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