Un tremendo ‘lío’ tiene en el ojo del huracán a una joven que, según la noticia, se ve envuelta en un caso de extorsión Yailin contra la reconocida artista urbana Jorgina Guillermo Díaz, mejor conocida como Yailin La Más Viral. Sin embargo, la historia dio un giro inesperado cuando la implicada rompió el silencio este jueves, desvinculándose de cualquier intento de chantaje y señalando directamente a su expareja como el verdadero artífice de la trama, alegando que él utilizó su cuenta bancaria para exigir el dinero a la artista.
Asegún el reporte, la joven hizo su descargo a través de un audiovisual que se viralizó en Instagram, donde explicó que su ex-compañero la contactó vía WhatsApp. El ‘tigueraje’ era para que ella le hiciera el favor de sacar un dinero de su cuenta, el cual supuestamente le había depositado la esposa de un primo. ¡Una vaina bien rara desde el principio, mi gente!
La presión del expareja, conforme a las imágenes de la conversación que la afectada suministró, no era poca cosa. El tipo le hizo varias llamadas, insistiendo en que ‘sacara el dinero’ de una vez, con el pretexto de que su familiar no fuera a acusarlo de robo. ‘Si tú no me respondes o me ayudas, él va a pensar que nos robamos el dinero. Necesito saber qué vas a hacer porque tú a mí no me puedes dejar con ese lío por no querer ir al banco’, le escribió, dejando claro que el apriete era serio.
Para endulzar la píldora y convencer a la joven de que se metiera en este embrollo, el ex le prometió ‘cederle su parte del negocio’ y le recalcaba que el dinero serviría para comprarle ‘las cositas’ al hijo que tienen en común. ‘Cómprale la cosita al niño, guarda para el médico que yo te voy a poner par de pesos más. Eso es para que vayas agarrando’, le dijo, mezclando manipulación con una falsa preocupación paternal. El tipo estaba haciendo su ‘diligencia’ completa.
Pero el plan del presunto infractor iba mucho más allá de simplemente desembolsar un monto. El ‘modus operandi’ era bien ‘jevi’: el expareja también exigía que la joven inventara una versión falsa para las autoridades, en caso de que le preguntaran por la procedencia de ese capital. Imagínense el ‘show’ que armó para que ella se fuera de boca, con tal de que todo cuadrara.
‘Si te preguntan para qué es ese dinero, para qué te depositaron esa cantidad, tú le dices que tú estás embarazada, que tú vas a parir y que esos cualtos lo pusieron para ayudarte con los gastos médicos’, detalló el joven en los audios difundidos. ¡Con esa ‘chercha’ quería salir limpio, pero la verdad siempre sale a flote!
Ante la falta de respuesta y la inacción de la joven, la presión y las amenazas se intensificaban. El expareja la ponía contra la pared, advirtiéndole que podría ser sometida a la justicia por no sacar el dinero de la cuenta. Eso sí es un ‘problemón’ que te metan en algo así sin comerlo ni beberlo.
Mientras este ‘coro’ se desarrollaba, la intérprete de ‘Bing Bong’, Yailin La Más Viral, no se quedó con los brazos cruzados y denunció públicamente haber sido víctima de extorsión. Según el periodista Ramón Tolentino, la artista de fama internacional se vio en la situación de tener que pagar la suma de 300 mil pesos dominicanos para evitar que material sensible sobre ella se difundiera en las redes sociales. ¡Una situación bien delicada para cualquier figura pública!
Tras la denuncia de Yailin, la joven fue identificada y, sin perder tiempo, La Más Viral hizo una publicación contundente en su cuenta de Instagram. En el post, exigía que la joven ‘se entregue’, y lo acompañó de un improperio, dejando claro que estaba harta de la situación y que quería justicia. El ‘tigueraje’ cibernético es una realidad que ‘ta dando su fuete, y hay que ponerle freno.
Casos como este nos recuerdan lo peligroso que resulta prestar una cuenta bancaria o involucrarse en transacciones de terceros sin conocer a fondo la procedencia y el propósito de los fondos. La tecnología, aunque ‘chula’ y útil, también se ha convertido en una herramienta para el delito, y el ‘tigueraje’ siempre busca la forma de hacer de las suyas, especialmente cuando hay figuras públicas de por medio.
Este ‘pleito’ sigue en desarrollo y demuestra la complejidad de los delitos digitales en la República Dominicana. Es crucial que la gente esté atenta y no caiga en trampas, porque lo que empieza como un favor puede terminar en un quebradero de cabeza legal bien grande. Hay que andar con ojo, mi gente, que la calle ‘ta dura y la cibercalle también.
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