¡Se armó el lío de verdad! Un inspector de la Dirección General de Migración (DGM), asignado a nuestro Aeropuerto Internacional de las Américas (AILA), conocido como Esteban Nohassis Mogena González, cayó preso como un ‘puerco en la noria’. La vaina es seria: lo agarraron por supuestamente facilitar la salida irregular de gente de nuestro país, alterando los controles migratorios. ¡Un chanchullo de los grandes!
Según la noticia, este inspector de Migración fue arrestado en plena faena, justo cuando, al parecer, estaba permitiendo que dos ciudadanos dominicanos con impedimento de salida abordaran vuelos desde el AILA. Imagínense el tigueraje: evadir las reglas de esa manera, y lo peor, ¡por miles de dólares! Las autoridades de la DGM no se durmieron en la paja y recopilaron un viaje de evidencias documentales, testimoniales y audiovisuales que ya están en manos del Ministerio Público. Aquí no hay forma de zafarse, mi gente.
El esquema, de acuerdo al reporte, era bastante sencillo pero mañoso. Mogena González atendía a los pasajeros en el counter de Migración y, en lugar de hacer los procedimientos como manda la ley –como el escaneo de huellas dactilares y la certificación de salida en el sistema–, supuestamente se hacía el de la vista gorda y omitía esos pasos vitales. ¡Así de fácil, un pasajero logró abordar un vuelo con destino a Las Bahamas! Esto no es relajo, compromete la seguridad nacional y la imagen de nuestro país.
Lo que muchos no sabían es que la Dirección General de Migración no estaba ciega. ¡Qué va! Desde hacía varios meses le tenían el ojo puesto a este funcionario. Habían detectado un coro de inconsistencias en el ejercicio de sus funciones, y por eso, montaron un operativo de inteligencia para cogerlo con la mano en la masa. Esto demuestra que el que la hace, la paga, y que las instituciones están bregando para limpiar la casa.
El desenlace de este caso está bien claro. El inspector fue sometido ante el Ministerio Público por la DGM, en coordinación con la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA). Y como era de esperarse, la Oficina de Atención Permanente de Santo Domingo Este no se anduvo con chiquitas y le impuso tres meses de prisión preventiva. Ahora, Esteban Nohassis Mogena González va a tener un “coro” obligado en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, para que aprenda que el tigueraje corrupto no llega lejos.
Los cargos que se le atribuyen no son poca cosa: presunta violación de varios artículos del Código Penal Dominicano y de la Ley General de Migración núm. 285-04. Se habla de asociación de malhechores, falsificación de documentos y alteración de registros. Además, la DGM de una vez inició el procedimiento para suspenderlo y desvincularlo definitivamente de sus funciones. Y es que el director general de Migración, el vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester (ARD), ha sido enfático: ¡aquí hay cero tolerancia frente a los actos de corrupción! El que se meta en ese lío, va pa’ la justicia sin importar quién sea.
Este caso es un claro ejemplo de que la lucha contra la corrupción en las instituciones públicas es constante y necesaria. La confianza de los ciudadanos en sus autoridades migratorias es fundamental, y actos como estos la socavan de forma grave. Es un recordatorio de que cada puesto de trabajo en el sector público conlleva una gran responsabilidad y que los «chanchullos» individuales pueden tener repercusiones negativas a nivel colectivo, afectando la seguridad y el buen nombre de la República Dominicana ante el mundo. ¡Así que a portarse bien, que la vigilancia está activa!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




