¡Mi gente, agárrense bien, que esto está de lo más jevi! Imagínense ustedes que están en su día a día, subiendo o bajando una escalera mecánica de lo más tranquilo, y de repente, ¡pum!, la vaina se vuelve loca y cambia de sentido de una vez. Pues eso mismo le pasó a un viaje de gente en la estación Central do Brasil, allá en el centro de Río de Janeiro. Una escalera mecánica, por una falla técnica, decidió darle un giro inesperado a la rutina de los usuarios, generando un verdadero lío que nadie se esperaba.
Asegún lo que se ha regado como pólvora por los portales noticiosos, especialmente el brasileño G1, el incidente ocurrió el pasado viernes y, como es costumbre en esta era digital, todo quedó grabado en videos que volaron por las redes sociales. Las imágenes son la chercha pura: se ve a la gente intentando subir, pero la escalera, con su propio tigueraje, se empeñaba en bajarlos. ¡Un verdadero ejercicio aeróbico involuntario que dejó a más de uno sudando la gota gorda y a otros con la risa en la boca!
Metrô Rio, la empresa que se encarga del manejo de la estación, no tardó en soltar un comunicado explicando el lío. Al parecer, un desperfecto en el equipo fue el culpable de que la escalera decidiera ir a la contra. De una vez, el personal de mantenimiento se puso manos a la obra para revisar la situación. Es que en estas cosas, hay que actuar al instante para evitar males mayores, ¿tú sabes?
La concesionaria indicó que los trabajos para que la escalera vuelva a su estado normal deberían estar listos para el viernes 28. Mientras tanto, para que la gente no se quede varada o tenga que coger escalera a pie obligatoriamente, los usuarios pueden usar las demás escaleras mecánicas que están funcionando sin novedad en la estación. Así, el impacto de este pequeño relajo técnico no es tan dramático para el flujo de pasajeros.
Lo más chulo de esta historia es que, de acuerdo con la empresa, no hubo ni un solo herido. ¡Gracias a Dios! Lo que pudo haber sido un corre-corre y un desastre, se quedó en una anécdota bacana, de esas que uno cuenta en el coro con los amigos. Las ‘postales graciosas’ de la gente batallando contra la escalera se volvieron virales, mostrando la capacidad de la gente para sacarle el lado divertido hasta a la vaina más inesperada.
Este incidente nos recuerda lo dependientes que estamos de la tecnología y cómo, a veces, una simple fallita en un sistema mecánico puede armar un lío inesperado. Aquí en la República, que estamos acostumbrados a que a veces las cosas no salgan como se esperan, uno entiende la paciencia y el ‘tigueraje’ para adaptarse. Al final del día, lo importante es que todos salieron ilesos y con una buena historia que contar, o mejor dicho, un buen ‘coro’ que recordar. Este tipo de situaciones, aunque son un susto en el momento, terminan siendo de esas cosas curiosas de la vida moderna.
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