¡Klk con la seguridad en nuestras calles! Un ciudadano, con la paciencia ya en cero, ha puesto la voz de alarma sobre un peligroso cable suelto que lleva más de una semana haciendo de las suyas detrás de la icónica Plaza Central. Específicamente, en la intersección con la calle Manuel de Jesús Troncoso, esta ‘vaina’ se ha convertido en un verdadero ‘relajo’ para quienes transitan por la zona. El reporte de Somos Pueblo detalla cómo este cable suelto obstaculiza de forma alarmante el carril, forzando a los conductores a hacer unas acrobacias que ni en circo. La situación es tan evidente que asombra que, según la denuncia, ni las empresas de servicios ni las autoridades correspondientes se hayan dado por enteradas, o peor aún, no hayan metido mano de una vez.
Este descuido, que ya pasa de una semana, no es poca cosa. Estamos hablando de un riesgo inminente para el ‘tigueraje’ que por ahí se mueve. Imagínense un enganche de vehículos, un cortocircuito que prenda un fuego o, en el mejor de los casos, la interrupción del servicio eléctrico o de telecomunicaciones, dejando a la gente en el aire. La imprudencia de dejar un cable tendido en pleno centro de la vía es una ‘chercha’ que podría salir muy cara. Cada día que pasa sin que se resuelva, la probabilidad de un incidente aumenta, y luego, ¿quién asume la responsabilidad de este desorden?
La comunidad, ya harta de ver el ‘guineo’ pasar, está exigiendo la intervención inmediata. Las empresas de telecomunicaciones, la compañía de distribución eléctrica y la Alcaldía del Distrito Nacional tienen que ponerse las pilas y resolver esta situación. No es posible que una denuncia de este calibre se quede en el aire por tanto tiempo. La seguridad vial no es un lujo, es una necesidad, y dejar un cable de ese tamaño suelto en medio de la calle es una irresponsabilidad que clama al cielo.
Este incidente detrás de Plaza Central es solo un reflejo de un problema mayor que a menudo se ve en nuestro país: la falta de mantenimiento y la lenta respuesta ante las deficiencias de infraestructura. No es la primera vez que se denuncia un cable caído o un hoyo peligroso. La gente ya está cansada de vivir esquivando obstáculos que deberían ser corregidos por quienes tienen la responsabilidad de garantizar un entorno seguro y funcional. Se necesita más prontitud y eficacia en la gestión de estos casos que afectan directamente la calidad de vida de los ciudadanos.
Es hora de que las autoridades y las empresas involucradas tomen este llamado de atención con la seriedad que amerita. No se puede esperar a que ocurra una desgracia para entonces actuar. La remoción de este cable suelto no es solo una tarea de mantenimiento, es una cuestión de respeto por la vida y la seguridad de los dominicanos. Ojalá y esta denuncia sirva para que, de una vez por todas, se le ponga fin a este peligroso ‘relajo’ y se eviten futuros percances en nuestras vías.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



