Santiago de los Caballeros, esa ciudad con su ‘flow’ distintivo, se vistió de gala este pasado domingo para recordar una fecha que, aunque no sea tan sonada como el 27 de Febrero o el 16 de Agosto, tiene una importancia que es una vaina seria para nuestra historia. Nos referimos a la conmemoración de la Batalla del 6 de Septiembre de 1863, un evento crucial en la lucha por la Restauración dominicana. En la Fortaleza San Luis, se juntaron autoridades civiles y militares, un coro de gente de peso que sabe la importancia de tener la historia clara.
La Batalla del 6 de Septiembre de 1863 fue, según el reporte, una de esas gestas que definieron el rumbo de la nación. Liderada por los generales Gaspar Polanco y Pepillo Salcedo, esta acción militar no fue un juego de niños. Fue el momento en que se le dio candela a la Villa de Santiago, una movida estratégica que buscaba y logró el desalojo de las tropas españolas que pretendían seguir afincadas en nuestro patio. Imagínense el tigueraje, la valentía de esos dominicanos echando a los españoles para recuperar lo nuestro.
El acto conmemorativo no fue poca cosa. La Comisión Permanente de Efemérides Patrias, en un ‘coro’ con el Ministerio de Educación, la Gobernación Provincial y el Ayuntamiento de Santiago, montaron un evento de primera. Ahí estaban, haciendo el debido honor, miembros de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional, y lo más chulo de todo, un viaje de estudiantes abanderados de diferentes centros educativos. Ver esa muchachada, las nuevas generaciones, representando, es de lo más bacano para que la historia no se pierda.
Desde la Regional 08 del Ministerio de Educación, el director Pedro Pablo Marte soltó unas palabras que dieron justo en el clavo. Según Marte, el legado de esos héroes no es solo para recordarlo, sino para que se vea reflejado en el compromiso que cada ciudadano tiene con este país. ‘Nuestra obligación es trabajar por una República Dominicana más solidaria, más justa, más educada, más enfocada en el cumplimiento de los deberes ciudadanos’, afirmó, buscando que no nos quedemos solo en la chercha.
El mismo funcionario recalcó que aquellos combatientes del 6 de Septiembre de 1863 no solo se fajaron por la independencia, sino que contribuyeron a recuperar la soberanía y la autodeterminación del pueblo dominicano. Es decir, nos dejaron la posibilidad de manejar nuestra propia vaina, sin que nadie de fuera nos dijera qué hacer. Ese fue el verdadero palo que dieron esos valientes, asegurando que República Dominicana fuera dueña de su destino.
Por su lado, Juan Pablo Uribe, quien preside la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, subrayó el espíritu nacionalista y la defensa del territorio y la dominicanidad mostrados por esos combatientes. ‘Esta Batalla es uno de los acontecimientos bélicos más impactantes de América. Esto nos confirma que los dominicanos actuando unidos logramos grandes cosas en la construcción de un mejor país’, expresó Uribe, destacando que cuando nos juntamos, somos un palo. El historiador y coronel Sócrates Suazo Ruiz también tiró su ‘perla’, afirmando que la fecha del 6 de septiembre tiene una dimensión histórica comparable con el 27 de febrero y el 16 de agosto, porque sin ella, ni independencia ni restauración.
La ceremonia no escatimó en honores militares. Se entonó el Himno Nacional, a cargo de la Segunda Brigada del Ejército, y se realizaron 15 disparos de cañón de salva en honor a los héroes. Estuvieron presentes, entre otras figuras, Juan Madera, representando a la gobernadora Rosa Santos; el arzobispo Héctor Rafael Rodríguez para la invocación; la vicealcaldesa Mariana Moreno, en representación del alcalde Ulises Rodríguez; y el general Mauricio Ludovino Fernández, comandante del Comando Conjunto Norte. La participación de estudiantes abanderados de varios centros educativos, como Padre Zegrí y Emilio Prud’Homme, puso el toque final, recordándonos que el compromiso con la patria sigue vivo en las nuevas generaciones.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




