La salud de nuestros infantes es una preocupación constante en el país, y la noticia reciente desde el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia ha puesto este tema de nuevo en el tapete. Según el director del centro, Henry Amín Mesa, de los 17 fallecimientos neonatales registrados durante el pasado agosto, solo tres estuvieron asociados directamente a infecciones en bebés prematuros extremos. Esta revelación se hizo durante la visita de la Comisión Permanente de Salud de la Cámara de Diputados, un tigueraje que fue de una vez para fiscalizar los casos y levantar un informe detallado sobre lo que pasó.
Es importante destacar que la gran mayoría de los demás fallecimientos, un total de once que no estuvieron relacionados con infecciones, correspondieron a diversas condiciones médicas bien complejas. Entre estos se mencionaron dos recién nacidos con malformaciones congénitas, específicamente gastrosquisis; otro bebé prematuro que fue reintervenido, y uno con ventrículo único, una condición cardíaca, según la medicina, incompatible con la vida. Esto nos hace pensar en la seriedad de los desafíos médicos que enfrentan estos pequeños pacientes desde el minuto cero.
El interés de los legisladores, encabezados por el presidente de la Comisión Permanente de Salud de la Cámara de Diputados, Diomedes Rojas, era claro: obtener informaciones precisas y verificar las condiciones operativas del centro. La idea es, después de una visita in situ, elaborar un informe que de verdad contribuya a esclarecer las circunstancias que rodearon cada uno de estos trágicos fallecimientos. Esto es parte de la labor de fiscalización que le toca al Congreso, para asegurar que los servicios de salud pública funcionen como es debido.
En nuestro contexto dominicano, las maternidades grandes como La Altagracia son pilares fundamentales, atendiendo a una gran cantidad de partos y casos de alto riesgo. Enfrentar desafíos como las malformaciones congénitas y las complicaciones en prematuros extremos es una constante. La capacidad de un hospital para manejar estas situaciones críticas, más allá de las infecciones, es un indicador clave de la calidad de su atención neonatal y de los recursos disponibles para la medicina especializada.
El director Mesa aprovechó la visita para asegurar a la comisión que el hospital, a pesar de los lamentables sucesos, se mantiene como un centro confiable, con servicios de calidad y un personal bien comprometido con cada paciente. Además, informó que se han metido más presión en las medidas de higiene, limpieza y desinfección. El lavado de manos, que es la base de todo, también se ha intensificado, con el objetivo primordial de prevenir cualquier brote y garantizar la seguridad de los pacientes, que es lo que más nos importa.
Para tener una visión completa, los legisladores no se quedaron solo con la chercha en la oficina; realizaron un recorrido exhaustivo por las instalaciones. Esto les permitió observar de cerca los procedimientos y las condiciones en las que se brinda atención a los recién nacidos, algo clave para su informe. En este coro también participó la doctora Taína Malena, coordinadora neonatal del Servicio Nacional de Salud (SNS), quien resaltó los controles que se han implementado a nivel nacional para la administración correcta de medicamentos a los pacientes hospitalizados.
Esta jornada de fiscalización contó con la presencia de varios diputados más, incluyendo a Ramón Bueno, Anny Mambrú, Millyz Martínez, Juan Bolívar, Gregoria Monserrat, Damaris Vásquez y Lidia Pérez. Su participación, junto a la de médicos de diversas áreas del centro, subraya la seriedad con la que se aborda el tema y el compromiso interinstitucional por mejorar la calidad de la salud materna e infantil en la República Dominicana.
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