¡Atención, mi gente! Un ‘tremendo lío’ se ha armado en el panorama de la transparencia pública en Quisqueya, poniendo bajo el ‘ojo del huracán’ al fideicomiso DO Sostenible. La designación de Alliet Ortega Rabassa como coordinadora de su Comisión de Veeduría Ciudadana ha levantado ‘polvo’ y generado cuestionamientos sobre la independencia de un organismo tan crucial. Y es que, asegún la noticia, la señora Ortega ocupa la posición de Vicerrectora de Administración y Finanzas del INTEC, una institución que, para el ‘colmo’, mantiene un vínculo formal y de ‘cuartos’ con el mismo fideicomiso que ahora debe fiscalizar. Este ‘Conflicto de Intereses’ es la vaina que tiene a la gente hablando por los rincones.
La ‘cosa se pone jevi’ cuando uno se topa con el detalle de que INTEC y DO Sostenible no solo tienen un ‘coro de colaboración’ histórico, sino que la propia Ortega, desde su puesto de ‘gente de peso’ en la universidad, ahora tiene la misión de coordinar la vigilancia de la gestión financiera y operativa del fideicomiso. El Decreto 498-26, del 22 de julio de 2026, no es un simple papel; ese documento establece que los integrantes de esta comisión de veeduría deben declarar su independencia y asegurar que no hay conflictos de interés antes de tomar posesión. Ahí es donde ‘el río suena’, ¿verdad?
Y no estamos hablando de una ‘veeduría de chercha’ o simbólica, ¡ni de relajo! Esta comisión tiene un poder ‘bacano’: puede revisar ejecutorias financieras, darle seguimiento a proyectos, verificar el destino de los recursos –que no son ‘dos chelitos’–, solicitar información de una vez, emitir informes y hasta formular recomendaciones importantes sobre la gestión de DO Sostenible. O sea, el ‘tigueraje’ de la veeduría es serio, y por eso la transparencia es vital para que la ciudadanía tenga confianza en el uso de los fondos públicos.
La pregunta no es si INTEC y DO Sostenible tienen algún ‘amarre’. Los documentos institucionales confirman que sí existió un convenio de colaboración y que la propia estructura del INTEC identifica a Ortega como una de sus principales figuras administrativas y financieras. Lo que ‘necesita luz’ aquí es quién diablos evaluó esa relación antes de ponerla al frente de la veeduría. ¿Bajo qué criterios se determinó que esto no afectaba su independencia? Es un ‘misterio’ que ‘hay que aclarar’, y más cuando la noticia menciona vínculos económicos que superan ‘decenas de millones de pesos’ entre ambas entidades. ¡Esa es la vaina que el pueblo quiere saber!
La situación actual no implica que la señora Ortega haya cometido alguna irregularidad, ‘no es por ahí que va la cosa’. Pero sí pone ‘en el tapete’ una cuestión fundamental de transparencia pública, especialmente cuando hablamos de ‘los cuartos del pueblo’. Si esta comisión fue creada para vigilar los recursos y las operaciones de DO Sostenible, y existe un vínculo institucional y económico de esa magnitud, la ciudadanía dominicana, que es ‘gente que se faja’, tiene todo el derecho de conocer cómo se garantizó la independencia de esa supervisión. La confianza es ‘lo primordial’ en estos casos.
La historia reciente de la República Dominicana nos ha enseñado que la supervisión y la rendición de cuentas son pilares esenciales para un gobierno fuerte y respetado. Casos donde la independencia de los organismos fiscalizadores se ha visto comprometida, han generado ‘un sinnúmero de dolores de cabeza’ y han minado la credibilidad en las instituciones. Este episodio con DO Sostenible y la designación de Ortega Rabassa es una oportunidad para que las autoridades demuestren su compromiso con la claridad y despejen cualquier duda, ‘para que la gente se quede tranquila’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




