¡Klk con los cuartos! En la República Dominicana, la situación de los préstamos bancarios se ha puesto un poco ‘caliente’ según los últimos datos de la Superintendencia de Bancos. Resulta que, a mayo de 2026, el monto total de los créditos que presentaban algún tipo de atraso, desde un día hasta más de 90, ya alcanzó la friolera de RD$240,300 millones. Esta cifra, que nos deja con la boca abierta, muestra un panorama donde los atrasos bancarios están cogiendo fuerza en el sistema financiero dominicano, aunque con sus matices.
Lo más interesante de esta ‘vaina’ es que la mayor parte de esos atrasos, un 80.8% del monto para ser exactos, corresponde a clientes que llevan menos de un mes sin pagar. Esto es importante porque, según el reporte, no todo el dinero que figura como atrasado representa préstamos que tienen meses sin verse el color del dinero. Más bien, se trata de compromisos con un corto periodo de incumplimiento, lo que, en cierta medida, podría darnos un respiro y no indicar una catástrofe inminente.
Los datos también señalan que los créditos con entre uno y 30 días de atraso fueron los que más crecieron en el último año, registrando un aumento significativo del 24.1%. Los que llevaban entre 31 y 60 días sin pagar no se quedaron atrás, subiendo un 21.7%. Sin embargo, aquellos préstamos con más de 90 días de atraso, aunque son una parte importante del pastel, vieron un crecimiento más modesto del 6.6%, lo que sugiere que la gente está buscando cómo resolver rápido o los bancos están gestionando antes de que la cosa se ponga fea.
A pesar de este aumento en los atrasos, los indicadores de morosidad general nos muestran una situación un tanto más moderada, lo que es un dato a tener en cuenta. La cartera en mora y vencida, que es el dinero que ya se considera de más difícil recuperación, llegó a los RD$46,309 millones, un aumento del 7.6% comparado con mayo del año anterior. Pero, hay que destacar que la morosidad simple y la morosidad estresada se ubicaron en 1.89% y 7.69% respectivamente, cifras que bajaron respecto a cómo empezó el 2026, mostrando una ligera mejoría en esos indicadores clave.
Y para darnos más luces, la Superintendencia de Bancos también nos dice cuánto tiempo, en promedio, se están atrasando los pagos. Para los préstamos en pesos dominicanos, el promedio ponderado fue de apenas 6.2 días en mayo de 2026, un poquito más que el año anterior. Y para los préstamos en moneda extranjera, el promedio fue aún más bajito, 1.9 días, e incluso se redujo un poco. Estos números, según la entidad, reflejan una tendencia de estabilización en los últimos 12 meses, especialmente en los créditos en dólares, lo que es un ‘point’ a favor.
Ahora, si nos ponemos a ver dónde es que la ‘soga aprieta’ más, los datos muestran que las actividades de los hogares son las que presentan la tasa de morosidad más alta, con un 9.54%. Luego le siguen las organizaciones en el exterior y los créditos de consumo. Esto es un indicio de que a nuestras familias les está costando un poco más cumplir con sus compromisos financieros, lo que se refleja también en que los hogares tienen la mayor proporción de deuda reestructurada, con un 26% del saldo adeudado. ¡Eso sí que es tener la cosa apretá’!
Finalmente, no podemos dejar de lado la cartera castigada, que es ese dinero que los bancos ya dan por perdido contablemente. A mayo de 2026, esta cartera acumuló RD$53,490 millones, para un crecimiento del 39.8% frente al año anterior. Aunque el ritmo de crecimiento se moderó, estos créditos ya representan un 2.2% de la cartera privada. Es un panorama complejo: por un lado, los atrasos y la cartera castigada suben, pero por otro, la morosidad simple y estresada mejoran respecto a principios de año, y el promedio de días de atraso se mantiene más o menos estable. ¡Hay que estar pilas con esta situación!
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