Moca, esa provincia Espaillat que nos enorgullece, está pasando un momento de lo más delicado. Asegun la noticia, una ‘vaina’ de tiroteos nocturnos tiene a sus residentes con el corazón en la mano, pidiendo a gritos que las autoridades pongan un alto a esta situación que ya raya en lo inaceptable. Los disparos, según el reporte, se han vuelto una constante que altera la paz de comunidades como José María Rodríguez, Las Flores, López III, La Chancleta y Quebrada Honda, donde el ruido de las detonaciones se ha vuelto, lamentablemente, parte del paisaje sonoro al caer la noche.
La preocupación es más que evidente, y es que nadie merece vivir con el alma en un hilo, como si la vida fuera una película de acción en vez de la tranquilidad que todos buscamos al llegar a casa. El activista social Juan ‘Guanchy’ Comprés, un mocano de pura cepa, ha levantado su voz para hacer un llamado directo al Ministerio Público de Espaillat y a la Policía Nacional. Su petición es clara: que le presten atención a esta situación de los tiroteos nocturnos, la cual está volviendo loco a más de uno y que, de no atajarse de una vez, podría normalizarse, ¡y eso sí que no puede pasar aquí! Se necesita una labor preventiva y de inteligencia de verdad para dar con los responsables y cortar de raíz este relajo.
Comprés no se anduvo con rodeos. En sus declaraciones, enfatizó la necesidad urgente de ‘parar esto’, haciendo alusión al constante ‘klk’ de disparos que, según él, los mocanos escuchan cada noche en los barrios. El activista recordó el tiroteo ocurrido ‘anoche, lunes’, en la calle Duarte del sector José María Rodríguez, una muestra más de que la inseguridad no da tregua y que el ‘tigueraje’ anda suelto, sembrando el pánico entre la gente de trabajo que solo quiere vivir en paz.
Y es que la memoria no falla. El reporte también trae a colación una tragedia que marcó a Moca hace algunos años: un tiroteo en la parte baja que se cobró la vida de una niña y un hombre. Es una herida que aún duele, y el temor de que una situación similar se repita es lo que impulsa el reclamo ciudadano. ‘No podemos permitir que vuelva a suceder esto’, sentenció Comprés, recordándole a las autoridades su deber ineludible de garantizar la paz y la seguridad de cada ciudadano. Es una responsabilidad que no se puede delegar ni ignorar.
La inseguridad ha cambiado la dinámica de los mocanos, forzándolos a un encierro prematuro cada tarde. ‘Ya en Moca, a las siete de la noche, todo el mundo pone candado a la casa y no se ve un alma en la calle por la inseguridad’, confesó una persona que, por obvias razones, prefirió no dar su identidad. Esta realidad es un golpe bajo para la vida social y comunitaria, un indicativo claro de que el miedo está ganando terreno y de que la calle, que antes era de todos, ahora parece tener dueño.
Es hora de que las autoridades se pongan las pilas, demuestren que tienen el control y le devuelvan la tranquilidad a Moca. La gente espera respuestas y acciones concretas, no promesas vacías. La comunidad está clamando por su seguridad, por poder andar sin miedo y por recuperar esa paz que tanto anhelan. La pelota está en el lado de los que tienen el poder para cambiar esta ‘vaina’ y traer la calma de vuelta.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




