¡Ay, Dios mío! La ‘culebra’ que ha mantenido en vilo a medio país, el pleito entre el reconocido expelotero Edwin Encarnación y Gabriel Martínez Santana por ese presunto intento de homicidio, parece que está a punto de coger otro rumbo. Según los rumores, se está cocinando un posible acuerdo privado, una vaina que podría ponerle fin a este lío sin necesidad de un juicio público. Esto sería como quitarse un peso de encima para ambas partes, que buscan parar el escándalo.
En el derecho penal dominicano, un conflicto de esta magnitud, con querella formal, si se resuelve con un mutuo acuerdo, abre la puerta para la extinción definitiva de la acción penal. ¡Imagínate tú! Es como si el caso, de una vez y por todas, se archivara y se dejaran atrás las disputas legales, una salida pacífica para situaciones que han sido un verdadero dolor de cabeza.
Pero para que esta salida sea legal y válida, no es solo un apretón de manos, no. El pacto privado tiene que formalizarse obligatoriamente ante el fiscal que lleva el caso en La Romana, mediante una vista conciliatoria. En este ‘coro’, los abogados de Encarnación y Martínez se sentarían a redactar y firmar un acta de conciliación bien detallada, todo bajo absoluto hermetismo para evitar más ‘chercha’.
Este documento oficial, con las condiciones pactadas, luego de ser verificado por el fiscal, tendría que ser presentado ante un juez de la instrucción para que ordene el archivo definitivo del expediente. Así, se le pone un punto y final a este polémico caso en los tribunales ordinarios, impidiendo que el imputado pueda ser juzgado de nuevo por el mismo hecho violento. ¡Eso sí que es cerrar un capítulo gordo!
Las autoridades del Ministerio Público procederían con una evaluación minuciosa de los términos confidenciales para validar que ninguna normativa constitucional sea vulnerada antes de emitir un dictamen. Se busca que todo esté en ley, de lo más bien, y que se ponga fin a un confuso incidente que, según se supo, incluyó peligrosas persecuciones vehiculares y hasta presuntos disparos armados en plena vía pública. ¡Una verdadera película!
Toda esta controversia explotó públicamente a raíz de un video inesperado donde el propio Edwin Encarnación anunció el inicio del proceso de divorcio con su esposa, Karen Yapoort. Esa declaración aludió a un supuesto evento presenciado por él, lo que de una vez desató graves versiones cruzadas sobre violencia, generando un viaje de especulaciones en el ‘tigueraje’ cibernético.
Después de ese ‘bombazo’, ambos depositaron querellas por intento de homicidio. Edwin Encarnación alegó que Gabriel Martínez intentó atropellarlo a la entrada del exclusivo residencial Casa de Campo. Gabriel, por su lado, denunció que el reconocido toletero atacó a golpes la carrocería de su auto y le disparó directamente. ¡Un verdadero revolú! Con este posible acuerdo, la gente espera que, por fin, esta historia tenga un cierre y se acabe el chismorreo.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




