La República Dominicana, ese ‘jardín del Caribe’, se mantiene ‘tranquila y sin novedad’ frente a la ‘preocupación’ por supuestos casos de ántrax en la vecina Haití. Así lo confirmó, según la noticia, el ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, E.R.D., quien dejó ‘clarito’ que no hay ‘alerta de ántrax’ en el país. Esta declaración viene a ‘calmar el ambiente’ tras el ‘refuerzo’ de la vigilancia epidemiológica y zoosanitaria en nuestra zona fronteriza, una medida que, ‘asegún’ las autoridades, es ‘pura prevención’ y no responde a una emergencia sanitaria actual en Quisqueya.
El ‘temor’ inicial, sobre todo en aquellos ‘coros’ más dados a las ‘noticias que asustan’, fue disipado por el Ministerio de Salud Pública, que ya la semana pasada había informado que no se había registrado un solo caso de ántrax en territorio dominicano. El asunto se centra en investigaciones de ‘casos sospechosos’ que están llevando a cabo las autoridades haitianas en la región suroeste de su país. Es importante recordar que, como mencionó el ministro Fernández Onofre, existe una cepa del ántrax ligada a ‘productos en descomposición’, pero ‘gracias a Dios’ y al trabajo de Salud Pública, por aquí no se ha detectado ‘ningún indicio’ de que esa ‘vaina’ ande circulando.
Históricamente, el ántrax es una enfermedad causada por una bacteria que afecta principalmente a los animales herbívoros, como el ganado vacuno, ovejas y cabras, aunque puede transmitirse a los humanos por contacto con animales infectados o sus productos. Aunque rara en humanos, puede ser ‘una chercha’ peligrosa si no se maneja a tiempo. Por eso, la ‘actitud proactiva’ de las autoridades dominicanas, reforzando la vigilancia en la frontera, es ‘de lo más bien’ y demuestra el ‘cuidado’ que se tiene para ‘proteger a la gente de este lado’, manteniendo a la población informada y ‘sin agobios’ innecesarios, asegurando que el país se mantenga ‘limpio’ de la situación.
Pero la ‘cosa’ no se queda ahí, porque el ministro Fernández Onofre también ‘soltó la sopa’ sobre otro ‘punto caliente’ en la frontera: las restricciones impuestas por las autoridades haitianas al ingreso terrestre de productos dominicanos. Desde el lunes, los ‘tigueres’ comerciantes y transportistas que se mueven por el puente de Dajabón y Juana Méndez están ‘sintiendo la presión’ con mayores controles para un ‘viaje de mercancías’ que incluye desde harina de trigo, aceite y detergente, hasta agua potable, mantequilla y bebidas gaseosas. ¡Una ‘vaina’ que afecta el día a día del ‘intercambio comercial’ entre ambos lados!
Esta ‘jugada’ haitiana no es ‘nueva de paquete’. La verdad es que la disposición viene ‘de atrás’, específicamente del 2015, cuando se estableció que una serie de productos dominicanos debían entrar a Haití por vía marítima o aérea, ‘dejando fuera’ la vía terrestre. La diferencia ahora es que los ‘hermanos’ del otro lado de la isla han decidido aplicar estos controles con un ‘rigor que pica’, intensificándolos ‘de una vez’ en el paso fronterizo de Juana Méndez. Esto, claro, ‘mete en aprietos’ a ‘un viaje’ de gente que depende del comercio fronterizo para ‘ganarse el pan’.
Ante esta situación que ‘está haciendo ruido’, el Gobierno dominicano, según la noticia, está ‘dando seguimiento’ y ‘en conversaciones’ con las autoridades haitianas para buscarle una ‘salida a la vaina’. Incluso el presidente Luis Abinader ya había adelantado que los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa estaban ‘metiendo mano’ para establecer la posición oficial del país. Sin duda, es un ‘asunto delicado’ que necesita ‘un buen coro’ diplomático para asegurar que el ‘intercambio comercial’ se mantenga fluido y ‘sin contratiempos’ que afecten a nuestros ‘compatriotas’ y a la economía de la zona.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



