La vaina con el fenómeno ‘El Niño’ está ‘heavy’, pintando dos realidades muy distintas entre Centroamérica y República Dominicana. Mientras en el Corredor Seco, la gente anda en un ‘aprieto’ con una sequía que no suelta y las cosechas se pierden, aquí en Quisqueya, la situación ha cogido un giro. Las lluvias recientes han traído un ‘respiro bacano’ a algunas zonas agrícolas, y aunque el déficit de agua aún persiste, el alivio es palpable, ¡de verdad!
Allá por Centroamérica, la cosa está de lo más ‘jarta’. Millones en Guatemala, El Salvador y Honduras, entre otros, viven un calvario con campos secos, ganado ‘flaco que un clavo’, y comunidades luchando por agua. AFP reportó a Lidia Ochoa en Honduras, cuyas familias reducen su alimentación, y en El Salvador, la escasez obligó a abandonar la crianza de tilapias. Esta ‘vaina’ no solo destruye cultivos, sino que eleva los precios del maíz hasta un 50%, agravando la desnutrición. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que ‘El Niño’ podría dejar a 16 millones de personas sin comida, un verdadero ‘plomo’.
Aquí en nuestra media isla, aunque también pasamos nuestra sequía, las cosas han comenzado a ‘mejorar un poco’. El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, informó que las lluvias del 11 de septiembre ayudaron a que la sequía cediera en San Juan, La Romana, Dajabón, Puerto Plata y Constanza. Las zonas plataneras del Cibao Central estaban ‘en sala’, pero la producción se mantiene normal y hay inventario de arroz de sobra, lo que es un ‘palo’. El Gobierno, vía Agricultura, está ‘metiendo mano’ con pacas de arroz y perforando pozos; Osmar Benítez de la JAD, confirma trabajos en zonas afectadas. Los niveles de las presas, entre el 55% y 60%, dan un ‘chance’.
Pero la verdad sea dicha, no es que estemos ‘de una vez’ fuera de peligro. Las lluvias han sido tan intensas que el COE puso en alerta al Distrito Nacional y Santo Domingo por posibles inundaciones y crecidas de ríos. ¡Así es nuestro clima, una ‘chercha’! Podemos pasar de la sequía a las inundaciones en un ‘dos por tres’, exigiendo administración simultánea de la escasez y el exceso de agua. Nuestro campo dominicano, sin embargo, llega a esta coyuntura después de un 2025 ‘rompedor’ en producción agropecuaria, lo que nos da una base más sólida.
La ‘diferencia’ la marca el agua, su manejo y la capacidad de adaptación. Hay que seguir ‘pa’lante’, mi gente, administrando los riesgos, porque la vida del campo es una vaina complicada. ¡A cuidarse!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



