En un llamado contundente que resuena en todo el país, el reciente episodio de «RD Debate» puso la salud mental en el centro de la conversación nacional, exigiendo un replanteamiento urgente en cómo el Estado, las familias y la sociedad dominicana en general abordan este tema crucial. Especialistas de la talla de Alexandra Hichez, José Dunker, Noel de la Rosa, Héctor Guerrero Heredia y Vanessa Espaillat se juntaron en un panel que, moderado por Zoila Luna, Víctor Gómez Casanova e Iluminada Muñoz, desgranó los principales desafíos que enfrentamos aquí, en nuestra República Dominicana.
Los expertos, que saben de esta vaina un viaje, destacaron la necesidad imperante de ampliar la perspectiva sobre la salud mental. No es solo cuestión de enfermedades psiquiátricas, ¡qué va! Se trata de políticas públicas más robustas, acceso universal a los servicios, y una involucración más activa de las familias y las escuelas en la prevención. También se recalcó el impacto directo de la pobreza y las condiciones sociales, además de la urgencia de romper con el estigma y combatir la desinformación que se riega por ahí en las redes sociales como pólvora.
El psiquiatra y psicoterapeuta José Dunker, de su parte, dejó claro que la salud mental debe trascender el mero diagnóstico. Según sus palabras, necesitamos colocar a la familia y la escuela como la primera línea de defensa, el verdadero centro de cualquier estrategia preventiva. Él manifestó que el mundo está pasando por una crisis de salud mental, y aunque la ciencia ha avanzado pila en la detección y tratamiento de enfermedades, todavía nos cuesta un mundo entender y promover el bienestar psicológico en su sentido más amplio. Para Dunker, la salud mental no es más que ‘la capacidad de disfrutar de la vida sin hacer daño a los demás’, lo cual es una verdad chula y sencilla.
Un punto que Dunker puso ‘sobre el tapete’ fue la accesibilidad. ¡Miren qué vaina! Él cuestionó que el estigma sea el principal obstáculo para buscar ayuda profesional, afirmando que hoy día, el verdadero dolor de cabeza son las dificultades económicas. “Yo creo que el problema no es de estigma hoy día. El problema es que cobramos cinco mil, ocho mil pesos por una consulta y eso cierra la puerta. Eso no es estigma, eso es inaccesibilidad”, sentenció. Esos precios tan altos, sin una cobertura de seguro adecuada, dejan a un viaje de dominicanos que necesitan atención especializada sin poder acceder a ella. ¡Qué lío!
La psicóloga clínica y terapeuta familiar Vanessa Espaillat reforzó la idea de que la pobreza y la falta de acceso a servicios básicos están echando más leña al fuego en los problemas de salud mental de muchas familias dominicanas. Ella hizo un repaso por las dificultades económicas que se han vivido desde la devaluación post-2004, sumándole los efectos de la pandemia y las condiciones de vulnerabilidad en los barrios. En esa misma línea, la psiquiatra Alexandra Hichez urgió a que la salud mental sea una prioridad en las políticas públicas, señalando que, aunque tenemos leyes como la 42-01 y la 12-06, su aplicación ha sido un poquito floja, como si no estuviéramos en esto de verdad.
Por otro lado, Noel de la Rosa, psicólogo y psicoterapeuta, puso el grito en el cielo por el ‘tigueraje’ de usar términos de psicología y psiquiatría en las redes sociales sin ningún tipo de fundamento profesional. ¡Imagínense! La gente anda ‘autodiagnosticándose’ o etiquetando a cualquiera con videos y publicaciones que son puro relajo. El médico psiquiatra Héctor Guerrero Heredia, con su forma directa, añadió que se ha desestigmatizado mucho el ir al psiquiatra, lo cual está de lo más bien, pero alertó sobre la “cualerización” de los diagnósticos, cuando influencers y gente sin la preparación científica necesaria se ponen a hablar de trastornos mentales. Es como cuando la gente te dice ‘Klk’ y se cree que sabe de todo, pero en verdad no es así.
Guerrero Heredia también trajo a colación las estadísticas de suicidios, comparándolas con los homicidios y concluyendo, con su estilo peculiar, que “somos un país subdesarrollado” por la diferencia. Mencionó que, según un estudio, la ansiedad ocupa el primer lugar entre los problemas de salud mental en el sector privado, lo que nos da una idea del estrés que se maneja aquí. La salud mental de los hombres también fue un punto clave, con Vanessa Espaillat explicando cómo los patrones culturales nos enseñan que la única emoción permitida a un hombre es la rabia, dificultando que busquen ayuda. ¡Qué pena!
Finalmente, los especialistas coincidieron en que para mejorar la salud mental en Quisqueya, hay que fortalecer los servicios profesionales, ampliar el acceso, quitar las barreras económicas y trabajar de verdad en la prevención. Abogaron por involucrar más a familias y escuelas, mejorar la formación del personal educativo y asegurar que la gente reciba información responsable. Como broche de oro, Guerrero Heredia pidió que se le dé ‘pa’ lante’ de una vez al Instituto Nacional de Neurociencias, un proyecto que, según él, lleva más de cinco años en el aire. ¡Sería un cambio bacano para la atención en el país! Según la noticia, este instituto, que tiene más de cien camas para psiquiatría, representaría un “cambio paradigmático”.
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