¡Klk gente! La vaina del streaming, que nos tiene pegados con un viaje de series y películas, está cogiendo un rumbo diferente. Asegún un estudio bacano de Glance en MIPCOM 2026, las plataformas de streaming ya no andan tan solas; se están arrimando a la televisión tradicional. La jugada parece ser: menos producciones originales, más publicidad y alianzas serias con los canales de siempre.
Este cambio no es al garete. Los expertos de Glance, desde Cannes, explican: opciones de distribución se aprietan, publicidad mete mano brutal y series con público fiel enganchan más. La tele y el streaming, antes agua y aceite, ahora compiten y colaboran para jalar audiencia y, claro, anuncios. Un tigueraje serio.
Para las plataformas, esto cambia la inversión en contenidos. Ya no es solo producir originales. Ahora amplían catálogos con acuerdos televisivos, apuestan por franquicias conocidas y meten eventos en vivo, especialmente deportes. Así reúnen a un viaje de gente de una vez. Una estrategia chula para coger más terreno.
Lo bacano es que, según Glance, catálogos crecen, pero series nuevas bajan en tele y streaming. Estrenos lineales cayeron un 12% (ene-sep 2026). Netflix se encogió 12%, Disney+ 41%. Pero en Francia, Netflix subió 61% (TF1+), y Prime Video 49% (M6+, france.tv). La tele suelta contenido y gana chelitos; el streaming diversifica sin producir todo. Una chercha donde ambos sacan jugo.
La televisión tradicional pierde espectadores. En EE.UU., el streaming rompe, del 36% (ene 2024) al 48.5% (jun 2026). Esto pone el negocio publicitario de cabeza; servicios VOD de cadenas televisivas en Reino Unido y Francia vieron crecer sus ingresos. Planes con publicidad en streaming cogen fuego, compitiendo directamente con la tele. Una competencia seria, klk.
Y hablando de lo que la gente quiere, series con público fiel cogen más importancia. En España, nuevas temporadas existentes representaron el 58% del Top 10 de Netflix. Eventos deportivos en vivo son otro palo; la Copa Mundial FIFA tuvo 2,600 millones de espectadores solo en China. Por eso, las plataformas buscan derechos de UEFA Champions League, NHL o Fórmula E; es la forma más segura de meter mano con grandes audiencias, una jugada maestra.
Finalmente, formatos internacionales y alianzas locales cogen fuerza. EE.UU. y Reino Unido exportan series, pero Francia y Turquía les siguen. Contenidos originales de plataformas llegan a más gente vía canales locales, y coproducciones se ponen de lo más bien. Incluso programas sin guion como realities resurgiendo, con nórdicos metiendo presión. ¡Es un mercado que no para de reinventarse, serio!
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