El presidente Luis Abinader se ha dado una vueltecita por el Vaticano, y la verdad es que la vaina ha estado de lo más interesante. De acuerdo al reporte, ‘este jueves’ fue recibido por el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin. Este ‘junte’ no fue para pasar un rato de chercha, no; la agenda era seria y los temas abordados, de vital importancia para la República Dominicana y la región, destacándose de una vez la grave problemática de la delincuencia transnacional.
La oficina de prensa del Vaticano reveló que en el encuentro se manifestó una gran satisfacción por el buen estado de las relaciones entre la Santa Sede y la República Dominicana. Históricamente, nuestro país ha mantenido lazos estrechos con la Iglesia Católica, y esta colaboración positiva y constante entre el Estado y la Iglesia es un activo que se valora muchísimo, demostrando un compromiso mutuo con el bienestar de la población y el desarrollo social. Es un indicio de que los canales de comunicación y cooperación están abiertos y fluyendo ‘de lo más bien’.
Uno de los puntos candentes que se pusieron sobre la mesa fue la situación regional. En un mundo donde los conflictos están a la orden del día, sus repercusiones trascienden fronteras y afectan a naciones como la nuestra de forma directa o indirecta. Analizar este panorama con una figura de la talla del cardenal Parolin, quien posee una visión global privilegiada, le permite a nuestros líderes tener un mejor pulso de los desafíos y así diseñar estrategias más efectivas para blindar a la nación de cualquier ‘mal de ojo’ internacional. No es poca cosa, ¡eh!
Pero, sin duda, el tema que más resalta, y que es un verdadero ‘dolor de cabeza’ a nivel global, es la delincuencia organizada transnacional. Estamos hablando de redes criminales que operan sin importar los límites geográficos, involucradas en un ‘tigueraje’ que va desde el narcotráfico y el lavado de activos hasta el tráfico de personas. La República Dominicana, por su posición estratégica en el Caribe, lamentablemente es vulnerable a este tipo de actividades ilícitas. Por eso, que se aborde este asunto en un foro de tan alto nivel es una señal clara de la preocupación y la búsqueda de soluciones conjuntas.
Es un hecho que la lucha contra este tipo de delincuencia no puede ser una batalla individual de cada país. Se necesita un esfuerzo coordinado y la colaboración de organismos internacionales y actores con influencia global, como la Santa Sede. Su llamado a la moral y la ética, junto a su vasta red diplomática, pueden jugar un papel fundamental en la concientización y en el impulso de políticas que pongan freno a este flagelo que tanto daño hace a nuestras sociedades, especialmente a los más vulnerables. Es un ‘coro’ que se debe tocar con todas las voces unidas.
Además del cardenal Parolin, en este encuentro tan significativo también estuvo presente monseñor Paul Richard Gallagher, quien es el secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales. Esto subraya la importancia de la reunión y el interés de la Santa Sede en fortalecer los lazos diplomáticos y la cooperación en temas de relevancia mundial. Para nuestro país, tener este tipo de acercamientos con figuras de este calibre es un punto a favor en la política exterior, abriendo puertas a posibles apoyos y alianzas en la búsqueda de soluciones a problemas complejos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




