La angustia de Yesenia María Espaillat, una madre dominicana, ha traspasado fronteras. Su hijo, Juan Carlos Ávila Espaillat, un dominicano herido por segunda ocasión en el conflicto entre Rusia y Ucrania, está solicitando a gritos la intervención de las autoridades. Según la noticia, este joven necesita regresar a su tierra para recibir el cuidado médico que una guerra no le ha permitido.
Asegún el relato de su madre, Juan Carlos recibió un impacto de bala en una pierna, cuya bala ya le fue extraída, y otro en la espalda, que le salió por el abdomen. ¡Imagínate qué vaina! La señora Espaillat teme que esta última herida haya comprometido órganos vitales, aunque la magnitud de las lesiones internas es un misterio. La comunicación intermitente añade zozobra a esta situación tan delicada.
En uno de esos contactos fugaces, Juan Carlos le confesó a su madre entre lágrimas que lo habían dejado solo, y fue justo ese día que lo hirieron nuevamente en el frente. ‘Mami, van a dejar que me muera aquí’, esa expresión desgarradora evidencia el terror. La familia desconoce su evolución y teme que lo manden de nuevo al conflicto, a pesar de sus lesiones. No es la primera vez que se las ve feas; a finales de septiembre, la noticia indica que ya había sido herido y su hermano denunció que las autoridades rusas lo habrían forzado a volver al frente con heridas abiertas. ¡Dime tú, qué tigueraje con esa gente!
La señora Espaillat no se ha quedado de brazos cruzados, ¡para nada! Ha dado un viaje de vueltas por diferentes instituciones dominicanas. Puso una denuncia en la Policía Nacional, y de una vez la remitieron a una dependencia que brega con casos de trata y tráfico de personas. Visitó la Embajada de Rusia y luego contactó la embajada dominicana en Rusia, que le pidió documentos. Ella entregó todo, pero la falta de respuestas y el silencio la tienen ‘desbaratá’. Un funcionario de la Cancillería intentó contactar a su hijo por Instagram sin éxito, aumentando la desesperación de la familia.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) ha estado dando seguimiento a los casos de otros dominicanos que, como Juan Carlos, se fueron a Rusia con ofertas de trabajos técnicos y terminaron envueltos en el conflicto. Hasta el 7 de octubre, el Mirex había recibido documentación de 20 ciudadanos identificados por sus familiares y había notificado a las autoridades rusas. La verdad es que, aunque los contratos se firmaron allá, muchos de estos muchachos y sus familias aseguran que las condiciones prometidas no tenían nada que ver con la realidad bélica. El Mirex, desde el 24 de septiembre, ha estado alertando públicamente sobre estas ofertas engañosas.
Con todo este lío, la señora Espaillat ha hecho un llamado directo al presidente Luis Abinader y a las autoridades diplomáticas dominicanas para que le metan prisa a las gestiones. La vaina es seria, y lo que se busca es que Juan Carlos Ávila pueda volver a su patria lo más pronto posible. Aquí, en su tierra, con su gente, podrá recibir la atención médica que tanto necesita y reencontrarse con su familia. ¡Es hora de que se sientan el respaldo de su nación!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



