¡Qué vaina buena! La República Dominicana está echando el pleito en grande, según el más reciente reporte del Banco Mundial, que ha destacado una aceleración en el ritmo de ejecución de su cartera de proyectos en nuestro país. Con compromisos netos que subieron a los US$1,492.3 millones, esta noticia es de lo más chulo para el desarrollo nacional.
Lo más bacano de todo es que la tasa de desembolso, que es como el termómetro de qué tan rápido se están invirtiendo los fondos, dio un salto considerable, pasando de un 3.30% en el año fiscal 2025 a un impresionante 8.64% en el 2026. Eso es un viaje de 5.34 puntos porcentuales que nos tiene a todos con los ojos bien abiertos. Esta mejora demuestra un tigueraje y una eficiencia que, la verdad sea dicha, no siempre se ven por ahí.
Este gran paso al frente fue tema de conversación en las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Tailandia. Allí, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, junto a la vicepresidenta del BM para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, valoraron positivamente estos resultados. Además, se enfatizó la importancia de quitar un poco la burocracia para que las cosas fluyan de una vez, algo que aquí en el patio entendemos perfectamente.
Durante ese coro internacional, la ejecutiva del Banco Mundial también resaltó la aprobación de la Ley 30-26 sobre medidas procrecimiento económico, conocida como el Plan Anticrisis. Esta ley se percibe como una pieza clave en la gestión económica del país, que busca blindarnos ante cualquier chercha que se presente y asegurar un crecimiento sostenido para todos los dominicanos.
El ministro Díaz explicó que este empuje se debe a un seguimiento más estricto a las unidades ejecutoras, combinando eso con un saneamiento profundo de la cartera de proyectos y hasta cancelaciones parciales de algunos financiamientos que no estaban rindiendo frutos. Este enfoque ha permitido que los fondos se muevan con más agilidad hacia sectores que son de alta prioridad para la gente, asegurando que cada chelito rinda lo máximo.
La verdad es que el portafolio del Banco Mundial aquí no es juego de niños; incluye operaciones estratégicas que buscan modernizar el sector del agua, fortalecer la distribución eléctrica para que no andemos sufriendo tanto con los apagones, ampliar la inclusión y resiliencia de la protección social, y mejorar las condiciones de vivienda de nuestra gente. Estas iniciativas, que se llevan casi el 80% de los desembolsos previstos, son un claro indicio de que se está trabajando para mejorar la calidad de vida de los dominicanos.
Las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial, celebradas del 12 al 18 de octubre en Bangkok, Tailandia, reúnen a los cerebritos de la economía: ministros de Hacienda, gobernadores de bancos centrales y otras autoridades económicas de 191 países. Es en estos encuentros donde se trazan las líneas para el futuro económico global y donde la República Dominicana, al parecer, está marcando un punto.
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