¡Qué vaina más buena! La economía dominicana está dando cátedra, asegurando su crecimiento y bajando la inflación. Según el reporte del gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu, nuestra inflación interanual se puso más tranquila, moderándose a un 5.12% luego de haber estado un poco más ‘chévere’ en junio con un 5.67%. ¡Eso es un palo! Y por si fuera poco, el crecimiento acumulado de enero a septiembre de 2026 alcanzó un sólido 4.6%. Este panorama, sin duda, nos llena de optimismo y demuestra que los esfuerzos están dando su fruto.
El ‘tigueraje’ económico está activo y eso se ve reflejado en los diferentes sectores productivos del país, según lo que mencionó Valdez Albizu. La construcción, por ejemplo, está ‘de lo más bien’ con un 8.2% de crecimiento, lo que significa que el desarrollo de infraestructura y vivienda no para. Los servicios financieros no se quedan atrás, registrando un impresionante 7.8%, y el sector de hoteles, bares y restaurantes, que es vital para nuestro turismo, celebró un 5.6%. ¡Eso es bacano! La explotación de minas y canteras también aportó lo suyo con un 5.2%, mientras que la manufactura local y las zonas francas, pilares importantes para la generación de empleos, mostraron crecimientos de 3.4% y 2.8% respectivamente. Es evidente que hay un movimiento positivo en todos los rincones de la producción.
Cuando hablamos de cómo nos ven desde fuera y lo que entra a la patria, los números también están para celebrar. El gobernador del BCRD señaló que la inversión extranjera directa alcanzó una suma robusta de US$4,500 millones, lo que es un indicio claro de la confianza internacional en nuestra nación. Las exportaciones totales sumaron US$13,200 millones durante los primeros nueve meses del año, demostrando que nuestros productos siguen siendo demandados. Y ¡ahí viene el turismo! Con US$9,700 millones en ingresos, nuestros hermosos paisajes y la hospitalidad dominicana siguen atrayendo a un viaje de gente. Las remesas, ese salvavidas para tantas familias, superaron los US$9,400 millones, y las reservas internacionales se mantuvieron estables en US$15,200 millones, dejando al Banco Central ‘a ley’ para cualquier eventualidad.
En lo que respecta al sistema financiero, la cosa ‘está tranquila’, según el reporte. Las tasas de interés se mantuvieron relativamente estables, lo que siempre es un buen indicio para la planificación y la inversión. Y el crédito privado en moneda nacional creció un 7.4% interanual, lo que sugiere que hay movimiento y confianza para emprender o expandir negocios. Pero lo más chulo es la parte del empleo: la población ocupada llegó a más de 5.2 millones de trabajadores en el segundo trimestre de 2026, con la creación de aproximadamente 147,000 nuevos puestos de trabajo en tan solo doce meses. ¡Eso sí es una buena nueva para el pueblo dominicano!
Finalmente, un punto que resalta la buena gerencia es la reducción significativa del déficit cuasifiscal del Banco Central. Este déficit, que es una carga importante para las finanzas públicas, bajó del 1.4% del PIB en 2020 a un 0.5% en 2025. El gobernador Valdez Albizu destacó que este es el nivel más bajo desde la difícil crisis financiera de 2003, lo que representa un avance ‘jevi’ en la consolidación de la estabilidad macroeconómica. Es un mensaje claro de que la casa está en orden y que se está trabajando para mantenerla así. ¡Klk con eso!
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