En la pintoresca localidad de Picos, en el estado brasileño de Piauí, reside José Borges, un señor de 80 años que sus vecinos, con cariño, apodan Zezé. Este caballero es una figura icónica del barrio, conocido por su costumbre de sentarse tranquilamente en su silla afuera, disfrutando de la brisa y el paisaje. Sin embargo, un día cualquiera, lo que parecía ser una brisa normal se transformó en un ‘bacano’ evento que se fue viral de una vez, dejando a mucha gente con la boca abierta. La vaina, ocurrida el pasado 11 de octubre, fue capturada en video por Diobson Gonçalves, sobrino de José, y en ella se ve al señor Zezé, impertérrito, en medio de un violento remolino de polvo.
La escena, que a primera vista daba la impresión de un acto de valentía o desdén hacia la furia de la naturaleza, tiene una explicación más arraigada en la supervivencia, según lo compartido por Isabel, ahijada del octogenario, al portal noticioso G1. La mujer, quien también estaba presente, relató que hacía un calor tremendo, como es habitual por allá, y Zezé buscaba un respiro fresco. Pero el viento, señores, no era para nada lo que esperaban. La realidad es que, en lugar de un acto heroico, el ‘viejo’ simplemente razonó con un ‘tigueraje’ del patio: ‘dijo que si se ponía de pie, el viento se lo llevaría. Así que, simplemente se tapó la nariz con la mano y se la aguantó’, explicó Isabel, mostrando que la sabiduría popular a veces es la mejor defensa.
Para entender mejor esta ‘chercha’ natural, la meteoróloga Sônia Feitosa, según la noticia, ofreció una explicación clara sobre la formación de los remolinos de polvo. Estos fenómenos se generan cuando una corriente de viento cerca del suelo comienza a girar con intensidad, levantando a su paso polvo, arena y hojas. Aunque a menudo no son tan catastróficos como un tornado, su presencia puede ser bastante impresionante y, como veremos, no exenta de peligros. Es un baile del viento que, aunque parece chulo, lleva consigo sus riesgos.
El director de prevención y mitigación de la Defensa Civil de Piauí, Werton Costa, aprovechó la coyuntura para advertir a la población sobre los posibles daños que pueden causar estos remolinos. Las partículas y escombros arrastrados a gran velocidad pueden provocar lesiones considerables, especialmente en los ojos. El funcionario aconsejó a la gente buscar refugio inmediato ante la presencia de uno de estos. ‘Aunque cierre los ojos, un objeto punzante podría entrar y dañar tu visión’, enfatizó, dejando claro que el ‘tigueraje’ de quedarse firme no siempre es la mejor opción para todo el mundo.
A pesar de que el suceso no se clasificó como un evento catastrófico mayor, sí dejó su ‘regalo’ a su paso. Isabel, la ahijada, confirmó que el viento fue lo suficientemente fuerte como para arrancar la tapa de un tanque de agua en el techo de una casa vecina. Por otro lado, Diobson Gonçalves, el sobrino que grabó el video, confesó que su grabación solo muestra una parte de lo sucedido. A medida que la insólita situación se desarrollaba, decidió inmortalizar el momento, mientras los demás familiares no podían parar de reír, viendo al buen Zezé mantener su postura ‘firrrrme’. Es que a veces, la realidad supera la ficción, y una imagen así, en medio de la sorpresa, provoca un viaje de emociones, desde la preocupación hasta la risa.
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