¡Klk, gente! El doctor Sergio Solis ha puesto la vaina clara, destacando con buen agrado la relación de puro ‘coro’ y acercamiento entre los presidentes Luis Abinader, de República Dominicana, y Nayib Bukele, de El Salvador. Asegún el galeno, estos esfuerzos mancomunados son una oportunidad bacana para levantar la bandera de la Paz en Haití, la unidad y la estabilidad en nuestra querida región, que buena falta le hace, sobre todo en la vecina nación.
El Solis este le echó un piropo a ambos mandatarios, valorando de sobremanera la disposición del presidente dominicano de ofrecer apoyo y acompañamiento frente a la profunda crisis que sacude a Haití. Mientras aquí procuramos echar pa’lante con proyectos de desarrollo y una planificación bien pensada, la situación en Haití sigue de mal en peor, con un viaje de violencia e inseguridad que tiene a la gente con el grito al cielo, todo por culpa del ‘tigueraje’ de las bandas criminales y la falta de acuerdos entre los que deberían estar buscando soluciones.
El facultativo no se quedó con nada, expresando su respeto y admiración por el presidente salvadoreño Nayib Bukele, a quien describió como una figura de gran relevancia en el ruedo internacional. Él enfatizó que aquí, en el patio, valoramos sus esfuerzos y ese acercamiento con el Gobierno dominicano. Este tipo de alianzas, según muchos, pueden traer una chispa de esperanza y mostrarle al mundo que, cuando se quiere, se puede trabajar juntos por el bien de la gente.
Solis no solo se quedó en los aplausos; hizo un llamado claro y conciso para que esta cooperación entre Abinader y Bukele sea un faro que ilumine el camino hacia el progreso y el entendimiento en Centroamérica y el Caribe. De una vez y por todas, rechazó con vehemencia los conflictos armados y cualquier acción que dañe a nuestras poblaciones civiles, que siempre son las que terminan pagando los platos rotos. Estos comentarios los soltó en el programa ‘Hablando de Salud’, junto a otros médicos de la talla de Lorenzo Brea, Pablo de la Mota, Elías Grullón, Rosmery Jáquez y Rafael Pérez, demostrando que la salud del pueblo también se construye desde la paz y la buena gobernanza.
En un mensaje que caló hondo, Sergio Solis reiteró su reconocimiento a los dos mandatarios y pidió a Dios que les acompañe en sus gestiones. Su súplica es un clamor por soluciones que pongan la vida humana, la paz y el bienestar de los pueblos por encima de cualquier conflicto o interés particular. Es un recordatorio de que, más allá de la política y las fronteras, la humanidad debe ser la prioridad. Es hora de dejar la chercha a un lado y enfocarse en lo que realmente importa: la gente.
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