El sector transporte dominicano se encuentra en pie de guerra, y no es para menos. El presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), Antonio Marte, ha levantado su voz de una vez por todas, pidiendo a las autoridades una revisión urgente al reciente aumento en el precio del marbete vehicular. Según el líder del patio, la medida, dispuesta por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), está a punto de poner en jaque a miles de trabajadores que se ganan el pan manejando su guagua día a día.
La propuesta de Conatra es clara y busca equidad: que los ajustes mayores en el costo del marbete se apliquen de forma escalonada, enfocándose principalmente en los vehículos privados y de lujo. Marte argumenta que no es justo que los choferes que dependen de sus viejos carros, fabricados antes de 2012, para conchar o transportar carga, terminen pagando casi lo mismo que los dueños de jeeps de lujo y carros del año. ‘Nos quieren cobrar 2,000 pesos por un carrito del 2012 que lo que hace es conchar para llevar comida a su casa’, expresó el dirigente, evidenciando el descontento del sector.
De acuerdo a la noticia, la DGII ha establecido para la temporada 2026-2027 que el costo del marbete será de RD$2,000 para los vehículos fabricados hasta 2012, y RD$4,000 para los de años posteriores. Esta disposición impacta directamente a un viaje de gente: más de 600 mil transportistas de pasajeros, de carga y del concho, que mayormente utilizan vehículos de esos años de fabricación. Es un asunto serio, una vaina que toca el bolsillo de muchos padres de familia, motoconchistas y choferes del transporte público, cuyos ingresos ya están de lo más bien afectados por los gastos diarios.
Marte enfatizó que la mayoría del parque vehicular hábil para renovar este impuesto, según la noticia, es decir, más del 65% de los 2,136,468 vehículos, tiene más de 13 años de fabricación. Estos vehículos, en su gran parte, son la herramienta de trabajo de gente humilde que lucha por sobrevivir. Para ellos, un aumento en el marbete no es solo un gasto adicional, sino una carga que dificulta aún más su ya complicada situación económica, impidiendo el crecimiento de su actividad y su capacidad para mantener a sus hogares. Para el ‘tigueraje’ del volante, cada peso cuenta y esta subida les cae como un balde de agua fría.
Ante este panorama, Conatra, tras una reunión de su Buró Ejecutivo, se declaró en sesión permanente, lo cual es una señal clara de que no se quedarán con los brazos cruzados. Anunciaron que consultarán a todas sus federaciones en el país para definir las propuestas que presentarán al Gobierno dominicano. La organización reitera su rechazo categórico al incremento, afirmando que ‘el chofer no aguanta más impuestos’ y que están con el pueblo y con cada chofer que con un carro del 2005 lucha día a día, no porque sea rico, sino porque es un trabajador.
Este conflicto sobre el costo del marbete no es solo una cuestión de números, sino una problemática social y económica que pone de manifiesto las desigualdades y las cargas que enfrentan los sectores más vulnerables. La comunidad transportista espera que su voz sea escuchada y que se logre una solución justa que no comprometa el sustento de miles de familias dominicanas.
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