¡Qué ‘vaina’! Un ciudadano de nuestro patio ha levantado la voz de alerta tras ser víctima de una estafa y robo bien orquestado, todo por andar haciendo negocio en la plataforma de Marketplace. Este suceso, que de una vez puso a temblar a la comunidad virtual, nos recuerda la importancia de andar con los ojos bien abiertos al momento de comprar o vender por internet, porque el ‘tigueraje’ anda suelto buscando su oportunidad.
Según el reporte, la situación escaló cuando el afectado vendió una cámara. El comprador, con un ‘coro’ de lo más profesional, le pagó en ‘dólares falsos’. La emoción de recibir la moneda extranjera, como bien lo relata el propio denunciante, lo hizo bajar la guardia y omitir pasos fundamentales de seguridad, como pedir la cédula o una fotografía al momento de la transacción. Un descuido que, lamentablemente, le salió caro y que ahora sirve de amarga lección para todos. Esta modalidad de usar dólares falsos para embaucar a la gente, aunque vieja, sigue picando y extendiéndose por ahí.
La historia de este ciudadano no es un caso aislado, ¡ni de cerca! Es un reflejo de una problemática que ha tomado un auge considerable en plataformas de compra y venta en línea. Muchos son los que, con la ilusión de una venta rápida o una compra ‘jevi’, terminan cayendo en las redes de delincuentes que se las ingenian para sacarle el dinero a la gente. Desde transferencias bancarias fantasmas hasta productos que nunca llegan, el repertorio de estafas es bien variado y ‘heavy’.
Para no ser el próximo ‘pendejo’ en la lista, es crucial tomar precauciones básicas que, aunque parezcan obvias, a veces se nos olvidan por el afán. Primero, nunca está de más pedir una identificación oficial al comprador o vendedor. ¡Es la vaina más lógica del mundo! Segundo, si la transacción involucra efectivo, especialmente dólares, hay que verificar la autenticidad de los billetes de una vez. No hay que dejarse llevar por la prisa o la confianza ciega; el dinero es suyo y debe asegurarse de que es legítimo.
Además, es altamente recomendable realizar este tipo de intercambios en lugares públicos y concurridos, o mejor aún, en zonas con vigilancia, como plazas comerciales o destacamentos de la Policía. Si es posible, vaya acompañado de alguien; dos ojos ven más que uno y el ‘tigueraje’ se piensa dos veces antes de intentar algo. La seguridad personal siempre debe ser la prioridad número uno por encima de cualquier negocio. No hay prisa que valga la pena el riesgo, ¡klk!
La digitalización de nuestras vidas ha traído consigo un sinnúmero de oportunidades, pero también ha abierto la puerta a nuevas formas de criminalidad. Este lamentable incidente debería servir de recordatorio para que, como sociedad, elevemos nuestro nivel de conciencia y educación sobre los riesgos que implica el mundo digital. No se trata de demonizar las plataformas en línea, sino de aprender a usarlas de forma segura y astuta, protegiendo nuestro patrimonio y nuestra tranquilidad.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



