¡Ay, Dios mío! Cuando uno ve que David Lowery y Anne Hathaway se unen para una película de A24, uno se imagina que viene una vaina ‘chula’, algo que nos va a dejar pensando. Pero, según la crítica, ‘Mother Mary’ ha resultado ser un ‘plomo’ de película, un drama psicológico que, en vez de enganchar, te deja bostezando a los dos minutos. La expectativa era alta para este proyecto que nos prometía explorar la fama y la identidad, pero al parecer, se quedó en la chercha y no en el contenido.
La trama de ‘Mother Mary’ nos presenta a una cantante popular que, después de un accidente en pleno concierto, se prepara para su gran regreso a los escenarios. En este proceso, reaparece en la vida de Sam, su antigua diseñadora de moda y, según el reporte, también su amante, pidiéndole un último vestido. A simple vista, la premisa sonaba ‘jevi’, con ese toque de musical, thriller y drama de celebridades en crisis. Pero, al parecer, el asunto no terminó de cuajar.
El meollo del problema, dice la crítica, es que el guion de Lowery se olvidó de darle sustancia a la protagonista. En vez de un desarrollo creíble, nos topamos con un viaje de diálogos rebuscados y escenas que solo sirven para soltar información sin un propósito claro. Imagínate tú, dos horas de película donde la conversación se siente más como un monólogo eterno sobre desdichas, miedos y vestidos que como una historia bien construida. Es como si quisieran meterte un discurso a jorón sin darle la sazón que necesita.
Y hablando de discursos, la película se sumerge en un mensaje “militantemente feminista” sobre la feminidad y la cosificación. La idea es mostrar los traumas psicológicos de dos mujeres que se hicieron daño en el pasado y ahora buscan reconciliarse en un espacio de sororidad. El vestido rojo simboliza el sacrificio y la presión de la fama. Pero la crítica asegura que la ‘vaina’ se vuelve contradictoria, presentando una relación idealista que reduce todo a un maniqueísmo de poder y dependencia, sin atreverse a mostrar que las mujeres también pueden ser egoístas o destructivas.
Las actuaciones, aunque Anne Hathaway hace su esfuerzo y se luce como la cantante, su personaje resulta unidimensional, como un accesorio más de la historia. Y ni hablar de Michaela Coel, a quien el reporte menciona como “completamente desaprovechada”, relegada a ser solo una víctima racial. Es una pena cuando tienes tanto talento en pantalla y lo que ves es un desperdicio, una ‘chercha’ que no termina de conectar con el espectador, dejándolo con la sensación de que faltó mucho por contar.
A nivel técnico, la dirección de Lowery sí que le puso empeño al diseño de vestuario, con decorados que parecen sacados de un sueño y atmósferas bien sombrías. La fotografía también tiene su ‘toque estético’. Sin embargo, estos elementos visuales, por muy chulos que sean, no logran sacar a ‘Mother Mary’ del abismo de ser un producto plano y aburrido. Es como tener un carro ‘bacano’ sin gasolina: se ve bien, pero no te lleva a ningún lado. La crítica le puso un 4 de 10, ¡parece que hasta es mucho!
‘Mother Mary’ se presenta como un intento de A24 por distribuir “ideología” a través del cine, pero que se queda corto en su ejecución, entregando un drama fatigoso que no cumple con las expectativas. A veces, las producciones se ven más preocupadas por el mensaje que por la historia en sí, y cuando eso pasa, el resultado es el desencanto. Esperemos que los próximos proyectos de Lowery y Hathaway nos traigan algo con más ‘pimienta’ y menos ‘plomo’, ¡porque el público dominicano siempre espera lo mejor!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




