Mire, aquí la cosa se puso caliente. El Piro, el comunicador de Somos Pueblo, ese que anda por la frontera con su cámara sacando a la luz lo que pasa allá, se fue con su equipo para la zona de Dajabón, por Capotillo, donde está el monumento de la Restauración. Se metieron por un trillo escondido en medio del monte y ahí mismito se toparon con un grupo de nacionales haitianos que venían cruzando para este lado a pie, sin un guardia ni un chequeo a la vista.
Y aquí viene lo que le duele a uno. Todos los días nos dicen en la televisión que la frontera está “blindada”, que hay muro, drones y soldados por montones. Pero llega un grupito de periodistas con un celular, camina un par de kilómetros entre los matorrales y encuentra el paso abierto como puerta de colmado un domingo. ¿Dónde están los guardias cuando hacen falta? Y eso en pleno lío con Haití, con los militares de Bukele del otro lado enfrentando las pandillas. Si unos periodistas encuentran esos caminitos tan fácil, un tíguere con malas intenciones los encuentra con los ojos cerrados.
Ahora, hay que ser justos. Los hombres del video no son los culpables de este relajo. La gente que huye de la miseria y de las balas va a buscar por dónde pasar, eso ha sido así siempre en todas partes. El problema está en quienes cobran para cuidar la línea y no la cuidan, y en los que, según denuncia mucha gente, se buscan lo suyo dejando pasar.
Pero la historia no termina ahí. El Piro cuenta que, después, a él y a su equipo los pararon en un retén. Y no fue un chequeo normal de “buenas tardes, licencia y matrícula”. Dice que el retén estaba raro, con guardias y policías por todos lados y camiones parados en fila. Los revisaron de arriba a abajo. Hasta ahí, uno piensa que es rutina. El detalle es que ya les habían avisado que podían intentar montarles algo. Entonces, cuando se fueron los agentes, revisaron el vehículo ellos mismos y ¿qué encontraron? Un papelito con un polvo blanco que nadie sabe qué es ni de dónde salió.
¡Ay, mi madre! Usted sabe lo que eso significa en este país. Un polvito blanco en el carro de alguien que anda incomodando con sus videos, y ahí mismo usted pasa de “comunicador” a “detenido por sustancia controlada”, con su foto en todos los noticieros. El Piro asegura que fue un plan para embarrarlo y callarlo por andar diciendo la verdad de la frontera. En los comentarios la gente está dividida: unos dicen que lo cuiden porque está pisando callos, y otros piden pruebas antes de creerse el cuento completo.
Lo que uno debe tener claro: hasta ahora lo del retén es la versión de El Piro y de las páginas que la están compartiendo. No se sabe qué era el polvo, quién lo puso ni si de verdad tiene que ver con el retén. Lo responsable es esperar que se investigue y que alguna autoridad dé la cara y aclare, tanto eso como lo de los trillos abiertos.
Lo que sí deja claro todo esto es que la soberanía no se defiende en conferencias de prensa en la capital, sino allá, en el monte de Dajabón. Y que, cuando uno anda con cámara por la frontera, tiene que revisar hasta debajo de los asientos.
Así está el patio, mi gente. 👀🇩🇴
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




