El presidente Luis Abinader ha convocado a los sectores sociales, políticos y productivos a un proceso de diálogo para forjar un ‘acuerdo nacional’. Esta iniciativa surge ante la ‘vaina gorda’ de la crisis global, marcada por el repunte del conflicto en Medio Oriente y su impacto directo en la economía internacional. Los ministerios de la Presidencia, Hacienda, Economía e Industria, Comercio y Mipymes, ya están manos a la obra, iniciando consultas para socializar las medidas del Gobierno y buscar un ‘coro’ que permita sostener el crecimiento económico y mitigar el impacto sobre los hogares dominicanos, para que ‘la gente’ no sienta tanto el ‘jumo’.
La situación internacional, ‘de verdad’, no es un ‘relajo’. Con el precio del petróleo Brent rondando los 111.7 dólares por barril y con proyecciones al alza si el conflicto se pone ‘caliente’, el ‘costo de vida’ aquí en el ‘patio’ podría dispararse. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del crudo mundial, y los daños en instalaciones petroleras en Emiratos Árabes y Kuwait, son un ‘dolor de cabeza’ global que interrumpe el flujo energético y encarece el transporte, lo que al final se traduce en una ‘presión inflacionaria’ directa para nuestra gente. Abinader ha sido claro: la coyuntura es incierta y de duración imprevisible, y se necesitan medidas preventivas ‘de una vez’.
Este ‘acuerdo nacional’ no es simplemente una reunión; es un llamado serio y estratégico para que toda la sociedad dominicana, incluyendo la política y los productores, se siente ‘de una vez’ a buscar soluciones conjuntas. El Presidente sabe que solo con un ‘consenso bacano’ y una visión compartida se podrá capear este temporal. Se trata de ‘apretarse los cinturones’ juntos y desarrollar estrategias que nos permitan surfear esta ola global sin que ‘la gente buena’ de este país pague los platos rotos. La unidad es clave para mantener la estabilidad económica y social que tanto anhelamos.
Pero la cosa no para ahí. El Presidente también puso ‘el ojo’ en nuestra frontera, anunciando un refuerzo ‘de una vez’ por la compleja situación en Haití. Tras la llegada, el pasado 1 de abril, del primer contingente de la misión internacional de apoyo a la seguridad, la inestabilidad haitiana ha puesto ‘el tigueraje’ más inquieto del lado haitiano, y nosotros tenemos que estar ‘a pie’ y ‘ojo avizor’ para proteger nuestro territorio. ‘No es un juego’, la seguridad nacional es lo primero, y las Fuerzas Armadas se mantienen desplegadas y en alerta ante cualquier contingencia, porque ‘la Patria’ no se negocia.
La inestabilidad en Haití es un problema ‘viejo’ y de fondo, que requiere un esfuerzo sostenido de la comunidad internacional. República Dominicana, que a menudo carga con ‘la soga al cuello’ por esta situación, se mantiene vigilante y actuará con ‘prudencia’, pero sin ‘descuidar’ ni un milímetro de nuestra soberanía. Es crucial que las Fuerzas Armadas sigan ‘en pie de guerra’ ante cualquier eventualidad que pueda surgir de ese ‘lado de la isla’. Abinader ha reiterado que el resguardo del territorio nacional y la protección de la población son responsabilidades irrenunciables.
Entre tanta ‘vaina’ global y regional, Abinader también sacó un momento para reconocer el comportamiento cívico de la población durante el asueto de Semana Santa y la ‘chercha’ que se montó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE). A pesar de ‘un viaje de’ gente moviéndose por todo el país, la ‘cosa’ se mantuvo en orden. Este detalle, aunque parezca pequeño, demuestra la madurez de nuestra sociedad frente a los grandes retos que nos esperan, reafirmando que el país tiene que estar ‘unido’ en todas las facetas, ‘de verdad’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




