La comunidad jurídica dominicana está de luto. Este lunes 24 de agosto, el país despidió a Wenceslao Vega Boyrie, una verdadera eminencia que, a sus 93 años, dejó un legado insustituible para la comprensión del derecho y las instituciones de nuestra querida República Dominicana. Su partida es un golpe, una ‘vainita’ que nos recuerda el paso del tiempo y la magnitud de los hombres que forjan nuestra identidad legal.
Nacido en Santiago de los Caballeros en 1932, Wenceslao Vega Boyrie no se quedó con poco. Se doctoró en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, nuestra gloriosa UASD, y siguió puliéndose en la Universidad de Sevilla, donde cursó estudios doctorales en Historia. Fue un educador ‘a carta cabal’ en la Universidad Católica Santo Domingo y miembro de número de la prestigiosa Academia Dominicana de la Historia, además de integrar el Instituto Dominicano de Genealogía. Su ‘Historia del Derecho Dominicano’ no es solo un libro; es el ‘ABC’ para cualquier estudiante de derecho, un texto de referencia que ha formado a generaciones de abogados y jueces.
La producción intelectual de Vega Boyrie era una ‘chercha’ de conocimiento puro. Más allá de su obra cumbre, nos dejó joyas como ‘Historia del Derecho Colonial Dominicano’, ‘Historia de la Corte de Casación Dominicana’ e ‘Historia del Poder Judicial Dominicano’. Se metió de lleno en temas cruciales, desde ‘La Real Audiencia de Santo Domingo’ hasta ‘El cimarronaje y la manumisión en el Santo Domingo colonial’, demostrando una curiosidad insaciable y un compromiso con desenterrar las raíces de nuestra nación. Un ‘tigueraje’ de trabajo investigativo que pocos han igualado.
Pero Wenceslao Vega Boyrie no solo se sentó en su escritorio a escribir. Su vida fue un ejemplo de compromiso democrático, de esos que te hacen sentir orgullo. En plena dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, allá por el 1960, se tiró a la calle y se unió clandestinamente al Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Por esa militancia, por defender la libertad, fue encarcelado y luego tuvo que irse ‘por ahí’ al exilio en Puerto Rico. Un verdadero valiente que no le tuvo ‘miedo al coco’.
La ‘vaina’ es que su legado sigue vivo, más que nunca. El Poder Judicial, consciente de su inmensa contribución, le reconoció sus aportes al estudio de la historia jurídica nacional en 2024. Su obra no solo organizó un ‘viaje’ de documentos y sentencias antes dispersos, sino que continúa siendo la brújula que orienta la enseñanza universitaria. Es una inspiración para el ‘tigueraje’ joven que viene subiendo, recordándoles que con dedicación y pasión, se puede dejar una huella imborrable.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



