¡Klk, mi gente! El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) se ha puesto las pilas y, en su reunión de política monetaria de septiembre de 2026, metió un apretón: incrementó su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, llevándola de 5.25 % a 5.50 % anual. Esta movida, según el reporte, tiene un carácter preventivo con el objetivo de preservar el anclaje de las expectativas de inflación y evitar que los precios cojan vuelo con efectos de segunda vuelta, dada la persistencia de múltiples choques de oferta. ¡La cosa está complicada, mi hermano!
Y es que los riesgos inflacionarios han subido el perfil en septiembre. Esto se debe, en gran parte, a los mayores precios del petróleo por el conflicto bélico en Medio Oriente, así como a disrupciones en el transporte global y condiciones climáticas adversas. Las condiciones financieras internacionales se han tornado más restrictivas, con la Reserva Federal de EUA y el Banco Central Europeo también incrementando sus tasas de referencia. El barril de petróleo WTI sobrepasó los US$100 a mediados de mes, aunque se moderó a unos US$90 al cierre. ¡Un chivo que aprieta por todos lados!
A nivel local, la inflación interanual ha mantenido su proceso gradual de convergencia al rango meta de 4 % ± 1 %, bajando de 5.67 % en junio a 5.13 % en agosto. La inflación subyacente también se moderó a 4.76 %, dentro del objetivo. Es importante resaltar que esta dinámica ha sido condicionada por la implementación de subsidios por parte del Gobierno dominicano, que ha ayudado a que el aumento de los combustibles no caiga de golpe en el bolsillo del pueblo. ¡Un palito, como decimos!
El sistema de pronósticos del BCRD indica que la inflación interanual retornaría al rango objetivo en el cuarto trimestre de este año, y las expectativas de mediano plazo de los agentes económicos se encuentran ancladas. Pero ojo, que las perspectivas inflacionarias presentan riesgos al alza, condicionadas por los efectos de distintos conflictos bélicos y la incidencia de fenómenos climáticos sobre los precios de los alimentos. ¡Hay que estar pilas y no bajar la guardia!
A pesar de todo, nuestra economía dominicana ha mantenido un desempeño de lo más bien en 2026, acumulando una expansión del 4.5 % en los primeros ocho meses. Sectores como la construcción, la intermediación financiera y los hoteles, bares y restaurantes, están tirando del carro. Además, el peso dominicano se ha apreciado en torno al 6 % a septiembre, y las reservas internacionales se ubican en unos US$15,400 millones, superando las métricas recomendadas por el FMI. ¡Estamos fuertes, klk!
Es un orgullo destacar que la economía dominicana cuenta con fundamentos sólidos, un sistema financiero robusto y un sector privado con un ‘tigueraje’ tremendo. Esto, junto a las acciones coordinadas de política monetaria y fiscal, contribuirá a seguir sorteando este panorama internacional tan desafiante. El Banco Central seguirá monitoreando la coyuntura para adoptar las medidas necesarias que aseguren el cumplimiento de la meta de inflación y la estabilidad macroeconómica del país. ¡Esa es la vaina que nos tiene andando!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




