¡Atención, mi gente! Nos ha llegado una noticia que nos pone los pelos de punta y que necesita de nuestro ‘tigueraje’ para entenderla bien. Resulta que, en el Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza, la cosa no está de relajo con la Falcemia. Asegún los datos que nos compartió la subdirectora médica, Francia Lapaix, entre un 10 y un 15% de los infantes que acuden a ese centro diariamente, que son como 60 muchachitos, están lidiando con esta ‘vaina’ de la falcemia. Esto no es un cuento, es una realidad que tenemos que mirar de frente y que afecta a un ‘viaje’ de niños.
Esta condición, que suena medio enredada, es un trastorno hereditario que afecta a los glóbulos rojos, esas células que se encargan de transportar el oxígeno por todo el cuerpo. Cuando hay falcemia, los glóbulos rojos se ponen como una ‘media luna’ o una ‘hoz’ –de ahí el nombre– y no funcionan como deben, causando un sinnúmero de problemas. Es de lo más frecuente ver a estos niños llegar al hospital con descompensaciones severas, anemia crónica y unas crisis de dolor que no se las deseo ni a mi peor enemigo. Imagínense el ‘chaparrón’ que representa para una familia dominicana ver a su hijo en ese ‘apuro’, buscando solución en la emergencia.
La doctora Lapaix nos aclaró que esta es una enfermedad congénita, lo que significa que es hereditaria. Para que un niño nazca falcémico, ambos padres deben portar el gen o, al menos, uno de ellos ser portador. Esto nos lleva a pensar en la importancia de la consejería genética antes de planificar una familia, especialmente en un país como el nuestro, donde la falcemia es más común de lo que se cree. Es una condición prevalente en poblaciones afrodescendientes, y como aquí tenemos un ‘viaje’ de raíces africanas, la incidencia es notable. Un ‘coro’ vital es saber si uno es portador; eso puede hacer una gran diferencia en la salud de las futuras generaciones.
Para detectar esta ‘situación’, tanto en niños como en adultos, el método más confiable es la electroforesis de hemoglobina. No es una ‘chercha’, es un análisis de sangre que revela cómo están los tipos de hemoglobina en el organismo. La subdirectora explica que si ven un hemograma con la hemoglobina bajita, de una vez se prende la alarma y mandan a hacer esta prueba. Así se confirma si el paciente es falcémico (homocigoto) o simplemente portador (heterocigoto), lo que es clave para saber el nivel de riesgo y las posibles crisis que puede presentar el ‘muchacho’ en el futuro. Es un proceso ‘bacano’ que salva vidas.
Las recomendaciones para el manejo de la falcemia son bien claras y, en verdad, no son un ‘lío’ complicado. Lo principal es la hidratación constante; beber mucha agua ayuda a que la sangre fluya mejor y se eviten las dolorosas crisis. También es vital no descuidar ninguna infección, por mínima que sea. Una simple gripe o un catarro pueden desencadenar una crisis importante, así que, ‘a correr’ al médico si el niño presenta fiebre o cualquier síntoma. La prevención es la mejor medicina y el mejor ‘remedio’ en estos casos, manteniendo a los pequeños lo más ‘jevi’ posible.
Cuando un niño falcémico llega a la emergencia con una crisis, el protocolo en el Hugo Mendoza está de lo más organizado. Asegún la doctora, lo primero es identificar el tipo de crisis. Si es de dolor, hidratan y administran analgésicos. Si se trata de una crisis de secuestro, donde el bazo se llena de sangre, la hospitalización es mandatoria y a veces necesitan transfusiones de sangre, lo que llamamos ‘paquetes globulares’. Este es un ‘bacano’ ejemplo de cómo nuestros profesionales de la salud están al pie del cañón, dándole la cara a estas enfermedades con dedicación y profesionalismo, para que nuestros ‘chulos’ estén lo mejor posible.
Es fundamental que como sociedad tengamos más conciencia sobre la falcemia. No es solo un problema de los que la padecen, sino de todos. La educación sobre esta condición hereditaria puede ayudar a reducir su incidencia y a mejorar la calidad de vida de quienes la tienen. Hablar de ello, informarse y apoyar a las familias es parte de nuestro deber como dominicanos. También, es crucial que el Gobierno siga fortaleciendo las políticas de Salud Pública para garantizar el acceso a diagnósticos y tratamientos adecuados en centros como el Hugo Mendoza. ¡Ponte ‘claro’ y comparte esta información!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



