Los Chicago Cubs están en una ‘vaina’ mala, pero la esperanza tiene nombre dominicano: Kevin Alcantara. Este joven prospecto de 23 años ha sido llamado de Triple-A Iowa para intentar inyectar chispa en un equipo que, de tener el mejor récord de la MLB, ahora va en picada. La decisión de subir a Kevin Alcantara y sentar al veterano Ian Happ es un claro mensaje: la gerencia busca un cambio de una vez. Su ascenso es la ‘salida’ que buscan para esta mala racha.
El nativo de Azua ha estado encendido en las menores, bateando .242 con 15 jonrones y un OPS de .906 en 41 juegos con Iowa. Sus 15 cuadrangulares lo tenían empatado como el líder en Triple-A al comenzar el sábado. Aunque no es su primera vez con el equipo grande, ya que ha tenido algunas apariciones en las últimas dos temporadas, mostrando destellos de su potencial, Alcantara representa la ‘sangre nueva’, el ‘tigueraje’ fresco que necesita un equipo que está perdiendo el ‘norte’.
Es un misterio, ¿verdad? Los Cachorros pasaron de ser el equipo más ‘jevi’ de las Grandes Ligas con un récord de 27-12 a principios de mayo, a caer en una seguidilla de seis derrotas consecutivas, acumulando un triste 2-10 en su racha más reciente. El mánager Craig Counsell admitió que Ian Happ es quien más está sintiendo el peso de la mala racha, con apenas un hit y dos bases por bolas en sus últimos seis juegos y 14 ponches. A veces, hay que darle un descanso a la cabeza y al bate para que las cosas fluyan y el jugador pueda reencontrarse.
La expectativa sobre Alcantara es palpable en la diáspora dominicana. Para un ‘muchacho’ de nuestra tierra, llegar a las Mayores siempre es un sueño cumplido, pero también una responsabilidad tremenda. No solo juega por él, sino por su familia, su barrio y hasta por los que ven el béisbol como la gran ‘salida’ a la superación. Su ascenso es un testamento al incansable talento que sigue brotando de nuestra isla, enriqueciendo la MLB con su chispa, su fuerza y su ‘sabor’, alimentando la base de posibles futuras ‘Selecciones Dominicanas’.
Esta movida de los Cubs es un clásico ejemplo de cómo se maneja la presión en el béisbol de élite. Cuando el barco no navega, hay que hacer cambios drásticos, y a veces eso implica dejar fuera a jugadores establecidos o designar a otros para asignación, como Nicky Lopez, quien no rindió en sus pocas apariciones. Es la dura realidad del deporte profesional, donde el rendimiento es el rey y no hay tiempo para ‘chercha’ cuando los resultados no llegan; se exige respuesta de una vez.
Al final del día, Kevin Alcantara tiene la oportunidad de oro para demostrar que es el bate y la energía que pueden encender a estos Cachorros. Su juventud, su poder y su entusiasmo podrían ser el factor X que el equipo necesita para salir de este ‘hoyuelo’ y volver a la contienda. Será ‘bacano’ verlo jugar y, quién sabe, quizás este sea el inicio de una historia ‘chula’ y exitosa para él y para el equipo de Chicago.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



