En un suceso que nos ha dejado a todos con el corazón en un puño, el Servicio Nacional de Salud (SNS) demostró su capacidad de respuesta ‘de una vez’ al brindar asistencia médica oportuna a más de 13 empleados del programa Supérate que se vieron afectados en un lamentable accidente de tránsito. Este incidente, ocurrido el pasado sábado, movilizó a la Red Pública de Salud, asegurando que cada paciente recibiera la atención necesaria sin dilación, lo cual es algo que se valora un viaje en nuestro país.
Las primeras atenciones, que son cruciales en estos casos, fueron brindadas en el Hospital Provincial Dr. Leopoldo Martínez de Hato Mayor y en el Hospital Regional Dr. Antonio Musa en San Pedro de Macorís. Estos centros de salud, pilares en sus respectivas comunidades, actuaron con la celeridad y el profesionalismo que la situación demandaba. La coordinación entre los diferentes eslabones de nuestra red de salud pública es lo que hace la diferencia en momentos críticos como este, demostrando que, a pesar de los retos, estamos ‘bacanos’ para estas emergencias.
Para los casos que exigían un nivel de complejidad mayor, el SNS no se quedó atrás y utilizó todos los recursos a su disposición. Los pacientes fueron trasladados con rapidez al Hospital Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, un centro de referencia nacional en traumas, utilizando tanto la vía terrestre como aeroambulancias. Esta red de helipuertos, que muchos desconocen que existe y funciona, fue clave para agilizar la movilización y garantizar que los afectados llegaran a tiempo a un lugar donde pudieran recibir el cuidado especializado que su condición requería, evitando complicaciones que pudieran resultar de una espera prolongada. Es ‘jevi’ ver cómo la infraestructura de salud se pone a prueba y responde.
El SNS, siempre pensando en el futuro y en fortalecer nuestra capacidad de respuesta, anunció que la Red Pública de Salud sigue expandiendo sus músculos. Próximamente, incorporarán una aeronave adicional al sistema de traslados, lo que sin duda será un refuerzo significativo para la Red Nacional de Trauma. Esto no es solo una buena noticia por este accidente; es una señal de que se está invirtiendo en la seguridad y el bienestar de todos los dominicanos, preparándonos para cualquier eventualidad y asegurando que, sin importar dónde ocurra la ‘vaina’, habrá una respuesta rápida y efectiva.
Actualmente, la situación de algunos pacientes en el Ney Arias Lora sigue siendo delicada, con dos de ellos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) bajo pronóstico reservado, y otros continuan siendo trasladados conforme a la evolución de sus necesidades clínicas. Los equipos médicos, de enfermería y el personal de apoyo se mantienen al pie del cañón, brindando las atenciones requeridas y dando seguimiento constante. Este compromiso inquebrantable refleja la vocación de servicio que caracteriza a nuestro personal de salud, quienes se fajaron para estabilizar y trabajar por la recuperación de cada uno de los afectados.
La eficiencia en la articulación de la Red Pública de Servicios de Salud ha sido notable, permitiendo una respuesta coordinada y oportuna desde el momento cero del accidente. El compromiso del SNS de continuar dando seguimiento a los afectados y brindar toda la asistencia necesaria hasta su completa recuperación es un mensaje claro de que la institución está comprometida con la vida y la salud de nuestros ciudadanos. Esta es la clase de acciones que nos llenan de orgullo y nos hacen sentir que, en momentos difíciles, hay una institución que sí está ‘pa’ la gente’.
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